Solo Empanadas solicita concurso preventivo por deudas millonarias

La cadena Solo Empanadas atraviesa una nueva etapa de dificultades financieras que obliga a examinar con detenimiento tanto sus orígenes como las condiciones que han repetido un patrón de crisis. Divaflo SRL, titular actual de la marca, presentó ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 11 de General San Martín una solicitud de concurso preventivo que ya fue admitida. El expediente revela 231 cheques rechazados por más de 1.032 millones de pesos y obligaciones bancarias superiores a 3.845 millones de pesos distribuidas entre Banco Nación, Santander, Banco Provincia, Galicia, Macro y Supervielle.

Orígenes y expansión inicial de la marca

Fundada en 1999, Solo Empanadas aprovechó el auge de las cadenas de comida rápida con identidad local. Sus campañas en vía pública y el modelo de franquicias permitieron una presencia rápida en Capital Federal, Gran Buenos Aires, Santa Fe, Rosario y Mar del Plata. Durante la primera década del siglo XXI la empresa alcanzó más de doscientas sucursales y consolidó una planta de producción en Villa Lynch, partido de San Martín. El formato de franquicia redujo la inversión inicial de la matriz y transfirió parte del riesgo operativo a los franquiciados, estrategia que funcionó mientras el consumo interno se mantenía estable y el crédito resultaba accesible.

La primera crisis y su resolución incompleta

En 2009 Franquicias Argentinas S.A., encargada del desarrollo de la red, solicitó su propio concurso preventivo. Un año después la justicia declaró la quiebra. Tras varios años de ausencia, la marca reapareció en 2021 bajo control de Divaflo SRL, que impulsó un plan de relanzamiento durante la pandemia. La reapertura de algunos locales y la incorporación de una línea de productos congelados buscaban recuperar terreno, pero el contexto macroeconómico ya mostraba señales de deterioro que limitarían el éxito de esa estrategia.

Decisiones de inversión y endeudamiento

La mudanza de la planta industrial a un predio de cuatro mil metros cuadrados respondió a la necesidad de aumentar capacidad productiva ante el crecimiento proyectado de franquicias y la incorporación de nuevas líneas. Parte de la inversión se financió con recursos propios y el resto mediante créditos bancarios contraídos cuando las tasas todavía permitían cierto margen. Sin embargo, la contracción del consumo registrada con mayor intensidad en 2024, sumada al aumento de tarifas de servicios públicos y al encarecimiento del financiamiento, impidió que la nueva infraestructura generara los ingresos necesarios para honrar los compromisos. Las obligaciones que ya figuraban en categorías 2, 3 y 4 de riesgo bancario terminaron por precipitar la situación actual.

Efectos sobre el sistema de franquicias

El caso de Solo Empanadas ilustra las tensiones que atraviesa el modelo de franquicias en Argentina cuando el ciclo económico se vuelve adverso. Los franquiciados, que asumieron costos de adecuación de locales y pago de cánones, enfrentan ahora la posibilidad de que la marca matriz no pueda sostener el soporte publicitario ni la cadena de abastecimiento. Esta dinámica erosiona la confianza en el formato y puede desalentar nuevas aperturas en rubros de alimentación rápida, donde la rotación de capital es alta y los márgenes ajustados. Proveedores de harina, carnes y envases, a su vez, deben provisionar mayores reservas para incobrables, elevando el costo de transacción para toda la industria.

Repercusiones laborales y territoriales

Con más de doscientas sucursales distribuidas en varias provincias, el concurso preventivo afecta directamente el empleo de cientos de trabajadores y las economías locales que dependen del flujo comercial generado por estos locales. La experiencia de 2010 demostró que una quiebra prolongada puede derivar en el cierre definitivo de muchos puntos de venta y en la pérdida de puestos que difícilmente se recuperen en el corto plazo. Además, la planta de Villa Lynch concentra actividad productiva que, de interrumpirse, impactaría sobre proveedores regionales de insumos y sobre el transporte que conecta la zona con el Área Metropolitana.

Lecciones para el sector financiero

Los bancos acreedores ya habían reclasificado la mayor parte de las deudas en categorías de alto riesgo, lo que indica que contaban con provisiones anticipadas. No obstante, el monto total comprometido supera los 3.800 millones de pesos y añade presión sobre los balances en un momento en que el sistema financiero enfrenta mayor exigencia de capital por la normativa vigente. El episodio refuerza la necesidad de evaluar con mayor rigor la capacidad de repago de empresas que dependen de un consumo volátil y que realizan inversiones fijas de gran escala sin contar con colchones de liquidez suficientes para absorber shocks macroeconómicos.

Perspectivas de recuperación y riesgos estructurales

El período de exclusividad que vence el 1 de julio de 2027 ofrece a Divaflo un plazo para presentar una propuesta de pago que resulte aceptable para los acreedores. Sin embargo, la recuperación del consumo interno y la estabilización de las tasas de interés resultan condiciones externas que escapan al control de la empresa. Si el contexto no mejora, la historia de 2010 podría repetirse con consecuencias más amplias, dado que la red de franquicias es hoy más extensa y los montos involucrados considerablemente mayores. El caso sirve así como advertencia sobre los límites del crecimiento basado en apalancamiento cuando el ciclo económico se vuelve contractivo.

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