La Secretaría de Energía (SEN) de Honduras anunció una nueva estructura de precios para los combustibles que comenzará a regir el lunes 10 de agosto de 2026, con aumentos en la mayoría de los derivados del petróleo y con el GLP doméstico congelado por efecto del subsidio estatal. La actualización impactará a Tegucigalpa y San Pedro Sula, y vuelve a colocar al diésel como el producto con el ajuste más fuerte de la semana.
En la capital, la gasolina superior subirá L0.42 y llegará a L138.83 por galón, mientras que la regular aumentará L1.35 para venderse a L127.42. El diésel tendrá un alza de L4.80 y costará L134.25 por galón, una variación que la propia Secretaría acompañará con un apoyo económico temporal del mismo monto. El kerosene también registrará un incremento relevante, de L4.31, hasta L119.97.

El diésel concentra la mayor presión
El comportamiento del diésel resulta especialmente sensible porque su precio incide de forma directa en el transporte de carga, la distribución de mercancías y buena parte de la actividad productiva. Por eso, aun cuando el Gobierno mantenga un subsidio temporal, el ajuste de esta semana refleja la fragilidad de los márgenes con los que opera la política de amortiguación frente a las variaciones internacionales. En la práctica, el apoyo atenúa el impacto inmediato para el consumidor, pero no elimina la tendencia alcista que trae el mercado externo.
El GLP doméstico conservará su precio en L249.62 en Tegucigalpa gracias a un subsidio de L35.22 por cilindro, una medida que protege de manera más directa a los hogares. Distinto es el caso del GLP vehicular, que subirá L0.12 y se ubicará en L48.39 por galón, un movimiento pequeño en apariencia, pero consistente con la presión general sobre los combustibles de uso cotidiano y comercial.
San Pedro Sula repite la tendencia
En San Pedro Sula, la nueva tabla mantiene el mismo patrón de aumentos, aunque con variaciones distintas. La gasolina superior subirá L0.26 hasta L135.09 por galón, la regular aumentará L1.19 y llegará a L123.84, mientras que el diésel avanzará L4.63 hasta L130.62. El kerosene también se encarecerá L4.14 y se venderá a L116.20 por galón. En esa ciudad, el GLP doméstico permanecerá congelado en L228.47, con un subsidio de L35.58, y el GLP vehicular subirá L0.12 hasta L44.86.
La estructura anunciada confirma que el Estado hondureño seguirá usando subsidios focalizados para contener parte del choque externo sobre el costo de vida. Sin esa intervención, el traslado a los precios finales sería mayor, especialmente en combustibles de alto consumo como el diésel y la gasolina regular. El efecto, sin embargo, es parcial: la medida modera el golpe, pero no revierte una dinámica internacional que continúa presionando las importaciones y, por extensión, el gasto de los hogares y las empresas.
La SEN recordó que los precios se actualizan cada semana conforme al comportamiento del mercado internacional del petróleo y sus derivados, además de otros factores asociados al costo de importación. La nueva estructura entrará en vigor desde las 6:00 de la mañana del lunes 10 de agosto de 2026 en las estaciones de servicio de Tegucigalpa y San Pedro Sula, con una lectura política y económica clara: el Gobierno apuesta por sostener subsidios selectivos para evitar un deterioro mayor del consumo interno, mientras el mercado externo sigue marcando la pauta del ajuste.
