El mercado mexicano de telefonía móvil entra en una etapa de madurez: las recargas ya no impulsan el crecimiento con la misma fuerza y Telcel y AT&T concentran su estrategia en atraer clientes a planes de renta, capaces de generar ingresos más previsibles y elevar el consumo por usuario.

Los resultados del segundo trimestre de 2026 reflejan el cambio. Telcel apenas sumó 3 mil líneas de prepago entre abril y junio, mientras AT&T perdió 668 mil usuarios bajo ese esquema. En contraste, la base de clientes pospago de AT&T creció 20.7 por ciento anual y la de Telcel aumentó 2.7 por ciento.
Más datos, mayor valor por cliente
La prioridad dejó de ser únicamente captar líneas y pasó a incrementar el ingreso promedio por usuario (ARPU). Telcel elevó este indicador 5.9 por ciento, de 183 a 194 pesos, y AT&T alcanzó 155.4 pesos, también con un avance anual de 5.9 por ciento.
El principal motor de esta transición es el aumento en el consumo de datos para streaming, redes sociales, videojuegos, trabajo remoto y otros servicios digitales. Daniel Hajj, director general de América Móvil, señaló que algunos usuarios están migrando a planes superiores conforme sus necesidades crecen. La renovación de smartphones también abre una oportunidad para ofrecer paquetes con más datos, financiamiento y beneficios adicionales.
El prepago conserva su peso por la flexibilidad y el control del gasto, pero ofrece menor previsibilidad financiera. Además, el registro obligatorio de líneas elevó los requisitos de activación, mientras que los planes pospago redujeron la brecha de precio y ahora incluyen capacidades de datos y servicios que antes eran menos accesibles.
La tendencia confirma que, en un mercado con alta penetración móvil, el crecimiento dependerá menos de sumar usuarios y más de monetizar los existentes. El reto para ambas compañías será justificar planes de mayor valor sin perder competitividad ni excluir a los consumidores que aún dependen del prepago.
