Tensión en Ormuz eleva el crudo pese al giro de Trump

El precio del Brent cerró en 84,73 dólares tras un alza del 1,72 por ciento, mientras el WTI alcanzó 79,34 dólares con un avance del 1,54 por ciento. Ambos referentes marcaron sus cierres más altos desde mediados de junio, impulsados por el restablecimiento del bloqueo naval estadounidense a Irán y las preocupaciones sobre el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz.

El restablecimiento del bloqueo como primer ancla

El lunes, el presidente Trump reinstauró restricciones a la navegación iraní y propuso una tasa del 20 por ciento sobre el valor de las cargas que cruzaran Ormuz. Esa medida provocó un salto inmediato del 9,6 por ciento en los futuros. Al día siguiente, el mandatario rectificó a través de Truth Social y sustituyó la tarifa por acuerdos comerciales e inversiones de los países del Golfo. El cambio moderó la subida inicial, pero no borró la volatilidad registrada durante la sesión.

John Kilduff, de Again Capital, señaló que el giro pareció calmar parcialmente las tensiones, aunque el Brent llegó a superar los 87 dólares en el máximo intradía. La secuencia muestra cómo una sola declaración puede alterar las expectativas de suministro en cuestión de horas.

Los ataques simultáneos amplían el frente

La escalada militar incluyó bombardeos estadounidenses en el suroeste de Irán, la región petrolera cercana a Irak y Kuwait, y Bushehr, sede de la única central nuclear iraní. Teherán informó de misiles de crucero iraníes contra dos petroleros emiratíes, con un tripulante indio fallecido y ocho heridos. Paralelamente, Ucrania atacó dos refinerías rusas en Bashkortostán y Krasnodar, reduciendo exportaciones de diésel y elevando su precio global.

Tensión en Ormuz eleva el crudo pese al giro de Trump

Estos eventos simultáneos en dos teatros distintos conectan la disrupción en Ormuz con la contracción de capacidad de refinación rusa. La combinación genera un efecto de pinza sobre el diésel y el crudo ligero que pocos analistas habían contemplado antes de esta semana.

La incertidumbre como factor estructural

Fiona Cincotta, de Forex.com, advirtió que aunque no se ha producido un cierre total del estrecho, las perspectivas de suministro resultan cada vez más inciertas. Antes del conflicto, cerca del 20 por ciento del crudo mundial transitaba por ese paso. Cualquier reducción prolongada del tráfico podría generar un nuevo repunte de precios, incluso si los envíos actuales se mantienen.

Además, persiste el temor de que Irán prolongue las negociaciones de paz hasta después de las elecciones de medio término del 3 de noviembre. Esa estrategia mantendría la presión geopolítica durante meses y dificultaría cualquier acuerdo rápido sobre exportaciones iraníes.

El contrapeso de la demanda y la inflación

El encarecimiento de la energía amenaza con alimentar la inflación y frenar el crecimiento mundial, lo que a su vez podría contraer la demanda de petróleo. El Brent se encuentra en territorio de sobrecompra técnica por segunda sesión consecutiva según datos del ICE. Este límite técnico actúa como freno natural a subidas adicionales en el corto plazo.

Trump sigue considerando posible un acuerdo con Irán mientras continúan las consultas con mediadores. La diplomacia iraní confirma que las conversaciones siguen activas, aunque el tono de los bombardeos recientes indica que cualquier entendimiento requerirá concesiones sustanciales de ambas partes.

Perspectivas para productores y consumidores

Los países del Golfo enfrentan ahora la disyuntiva de invertir en Estados Unidos para evitar tarifas o mantener su margen de maniobra diplomática. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos podrían acelerar compromisos de inversión ya pactados, mientras que Qatar evalúa cómo equilibrar sus relaciones con Teherán y Washington.

Para los importadores europeos y asiáticos, el escenario actual eleva el costo de la energía justo cuando intentan contener la inflación subyacente. Japón y Corea del Sur, altamente dependientes del crudo que cruza Ormuz, ya evalúan reservas estratégicas y contratos de suministro alternativos con productores africanos y latinoamericanos.

Riesgos de escalada y escenarios alternativos

El principal riesgo radica en una interrupción prolongada del tráfico por Ormuz, ya sea por acciones iraníes o por un incremento de la presencia naval estadounidense. En ese caso, el Brent podría superar los 95 dólares en cuestión de días, según estimaciones de varios operadores consultados.

Otro riesgo menos visible es la posible reducción de exportaciones de diésel ruso, que podría encarecer el combustible en mercados emergentes y afectar cadenas de suministro agrícola y de transporte. La combinación de ambos factores añade presión alcista estructural que trasciende la volatilidad diaria.

Por el contrario, si las conversaciones entre Washington y Teherán avanzan antes de noviembre, los precios podrían retroceder hacia los 78-80 dólares. Sin embargo, la historia reciente muestra que los acuerdos energéticos en Oriente Medio suelen requerir más tiempo del previsto y rara vez eliminan por completo las primas de riesgo geopolítico.

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