Resguardo especializado
Una cría de tigre de Bengala blanco, de unos cinco meses, fue trasladada de la Ciudad de México a la Fundación Invictus, en Pachuca, después de ser asegurada dentro de un automóvil particular cerca de la Central de Abasto. La Profepa confirmó que el ejemplar no tiene marcaje ni documentos que acrediten su procedencia legal, un dato central que abre la ruta para investigar su origen y la cadena de posesión.

El traslado a una UMA autorizada por Semarnat responde a una necesidad concreta: pasar de la custodia temporal a un espacio con capacidad técnica para cuarentena, revisión y atención de un felino de alto riesgo. El caso confirma, además, la persistencia del comercio y tenencia irregular de fauna silvestre de especies altamente protegidas, un mercado que sigue operando pese a la regulación estricta del Apéndice I de CITES.
