Transportistas bloquean carretera 190 en Oaxaca por segundo día

Por segundo día consecutivo, prestadores del servicio de transporte de pasajeros con vehículos tipo Urvan y autobuses mantienen bloqueada la carretera federal 190 en Oaxaca. La manifestación se desarrolla frente a la delegación estatal de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y afecta el flujo vehicular en ambos sentidos de la vía.

Orígenes de una demanda histórica

El conflicto que hoy paraliza uno de los principales corredores de comunicación del sureste mexicano tiene más de tres décadas. Los transportistas señalan que la falta de un marco jurídico claro impide obtener certeza sobre sus operaciones en carreteras federales. Esta situación ha generado incertidumbre permanente para miles de familias que dependen de este servicio y ha limitado la modernización de las unidades.

El secretario de la Coordinadora General de Transportistas Oaxaqueños, Francisco Santos, explicó que la exigencia central consiste en establecer una mesa de diálogo con la SICT para avanzar en el reordenamiento y la regularización del autotransporte federal. Según el dirigente, la movilización se mantendrá de forma indefinida hasta obtener una respuesta favorable.

Alcance de la protesta actual

Alrededor de 500 unidades participan en la acción. Los manifestantes han optado por concentrarse directamente frente a las oficinas de la dependencia federal, lo que permite visibilizar su reclamo ante la autoridad responsable de emitir los permisos. El bloqueo afecta tanto el tráfico local como el tránsito de largo recorrido que conecta Oaxaca con Chiapas y el istmo de Tehuantepec.

La presencia de vehículos de transporte de pasajeros en la protesta añade una dimensión particular: no se trata de carga, sino de unidades que normalmente prestan servicio a usuarios diarios. Esta circunstancia obliga a los pasajeros a buscar rutas alternas o a esperar la liberación de la vía, generando costos adicionales de tiempo y dinero.

Competencia no autorizada y efectos en el mercado

Además de la regularización, los transportistas demandan atención sobre la operación del sistema Binni Bus. Según Francisco Santos, este esquema circula por carreteras federales sin contar con las autorizaciones correspondientes, lo que representa una forma de competencia desleal que ellos denominan “pirataje”. La presencia de unidades sin control oficial reduce los ingresos de los concesionarios establecidos y complica aún más la planeación de rutas.

Analistas del sector transporte señalan que la coexistencia de esquemas regulados e irregulares es un fenómeno recurrente en varias entidades del país. La ausencia de un censo actualizado y de mecanismos de fiscalización eficientes permite que estas prácticas persistan, afectando tanto la calidad del servicio como la seguridad de los usuarios.

Impacto en la movilidad regional

La carretera federal 190 forma parte de la red troncal que articula el movimiento de personas y mercancías entre el centro del país y la frontera con Guatemala. Cada hora de bloqueo genera pérdidas estimadas en horas de trabajo, retrasos en cadenas de suministro y afectaciones al turismo que visita la región. Autoridades estatales han indicado que mantienen comunicación con los manifestantes, aunque hasta el momento no se ha anunciado una fecha concreta para el inicio de las negociaciones formales.

El gobierno federal, a través de la SICT, ha enfrentado en los últimos años presiones similares en otras entidades. Los precedentes muestran que las soluciones suelen requerir acuerdos que combinan revisión de permisos existentes, programas de modernización vehicular y compromisos de cumplimiento normativo por parte de los transportistas.

Perspectivas de solución

La experiencia de conflictos previos sugiere que una salida duradera implica la creación de un registro único de unidades, la definición de rutas exclusivas y la aplicación de sanciones claras contra operaciones no autorizadas. Los transportistas oaxaqueños han manifestado disposición a participar en un proceso ordenado siempre que se garantice la seguridad jurídica de sus concesiones actuales.

Mientras tanto, el flujo vehicular en la zona permanece restringido y las partes involucradas esperan definiciones que permitan restablecer la normalidad en uno de los ejes viales más importantes del estado.

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