Telcel cerró el segundo trimestre con una caída de 1.7% en los ingresos por venta de equipos, al registrar 14,598 millones de pesos frente a los 14,853 millones obtenidos en el mismo periodo de 2025. El retroceso interrumpió cuatro trimestres consecutivos de crecimiento y coincide con dos presiones para la comercialización de celulares: el proceso obligatorio de vinculación de líneas telefónicas y la escasez mundial de semiconductores.
La empresa, subsidiaria de América Móvil, también reportó un avance limitado en su base de usuarios. En prepago sumó apenas 300 líneas respecto de un año antes, mientras que en pospago añadió 421,000 clientes. Telcel atribuyó el estancamiento en prepago al proceso de vinculación de líneas, que todavía no ha sido completado por una parte importante de los usuarios del país.

El registro frena la renovación
Ramiro Tovar, profesor del ITAM y especialista en competencia económica y telecomunicaciones, explicó que el registro telefónico añadió un costo de transacción para usuarios que deben registrar o volver a registrar su línea al cambiar de dispositivo. Según el especialista, esta obligación puede desincentivar la renovación de equipos entre parte de los clientes de pospago.
El efecto sería más visible en prepago, donde algunos consumidores compraban teléfonos económicos, los utilizaban por periodos cortos y después los sustituían junto con una nueva tarjeta SIM. “Con la nueva obligación, ese ciclo de chip nuevo más equipo barato y desechable pierde fuerza, reduciendo una parte del volumen de ventas de smartphones”, advirtió Tovar.
Al 19 de agosto, más de la mitad seguía pendiente
Hasta el 19 de agosto se habían registrado 73.2 millones de líneas telefónicas, equivalentes a 46.5% de las 157.1 millones de líneas activas en México. Por lo tanto, más de la mitad de las líneas aún no había terminado el proceso de vinculación. Un análisis de perspectiva de Banamex anticipó que la política de registro puede traducirse en una pérdida permanente para el sector de telecomunicaciones cercana a 1,900 millones de pesos mensuales.
La presión de los chips se suma al ajuste
El menor dinamismo en equipos ocurre mientras la demanda de inteligencia artificial concentra la producción de chips en centros de datos, con menor disponibilidad para semiconductores usados en aparatos de consumo masivo, como los teléfonos inteligentes. Ante ese escenario, Telcel adelantó compras de celulares para reforzar sus inventarios y evitar faltantes en sus Centros de Atención a Clientes, así como posibles alzas de precios.
Daniel Hajj, director general de la compañía, señaló durante una conferencia con analistas por los resultados del primer trimestre que aún no estaba definido si el impacto quedaría limitado a un encarecimiento de semiconductores o si provocaría problemas de disponibilidad de equipos. “El precio de los teléfonos también está subiendo. Queremos asegurarnos tener suficientes teléfonos para atender a nuestra clientela”, afirmó.
Las estimaciones de FDM CCS Insight indican que algunos smartphones de gama básica registraron aumentos superiores a 50% en el primer trimestre respecto al mismo lapso del año anterior. Tovar sostuvo que las compras anticipadas pueden amortiguar temporalmente la situación, pero no eliminar sus efectos. Los equipos de menor precio serían los más expuestos: proyectó que el precio promedio subiría 14% o más de 500 dólares, debido a que los fabricantes ya no podrían producir teléfonos por debajo de 100 dólares.
