El Programa Institucional de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado 2026-2030, publicado el 30 de junio en el Diario Oficial de la Federación, omite por completo el corredor ferroviario de pasajeros México-Puebla-Veracruz entre sus rutas prioritarias. El documento define la estrategia nacional de infraestructura ferroviaria hasta el final del sexenio, pero el proyecto que uniría la capital con Puebla y el puerto de Veracruz no aparece ni en fase de construcción ni en etapa de estudios avanzados.
Esta exclusión contrasta con el anuncio inicial de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien incluyó el tren entre las iniciativas para recuperar el servicio de pasajeros. Aunque los estudios de factibilidad continúan en marcha, el programa rector de la política ferroviaria federal concentra sus recursos y metas en otros corredores del norte y centro del país.
Prioridades establecidas en el programa
El plan federal otorga prioridad a cuatro tramos principales: Ciudad de México-Pachuca, Ciudad de México-Querétaro, Querétaro-Irapuato y Saltillo-Nuevo Laredo. Estos proyectos recibirán atención inmediata durante el periodo 2026-2030. Además, se contemplan estudios para las rutas Querétaro-San Luis Potosí, San Luis Potosí-Saltillo, Irapuato-Guadalajara y Mazatlán-Los Mochis, junto con conexiones adicionales en fases posteriores.
La decisión refleja un enfoque orientado a fortalecer enlaces con el norte industrial y la frontera, donde el tráfico de carga y pasajeros presenta mayor volumen actual. El corredor hacia Veracruz, que abarcaría aproximadamente 445 kilómetros, queda por ahora al margen de estas metas concretas.

Estudios de factibilidad en curso
Pese a su ausencia en el programa institucional, la ATTRAPI mantiene activo el contrato de estudios adjudicado en abril por 13.3 millones de pesos a URS Corporation México. El análisis evalúa viabilidad técnica, operativa y económica del servicio, incluyendo la compatibilidad con el transporte de carga existente, el estado de las vías y los cruces ferroviarios. También incorpora lecciones del descarrilamiento ocurrido el año anterior en el Tren Interoceánico.
Estos trabajos representan una fase preliminar que no garantiza ejecución inmediata. El gobierno federal ha reiterado que el proyecto permanece bajo evaluación técnica antes de definir cualquier cronograma de obra. La adjudicación de recursos para estudios no implica, por sí sola, su inclusión en el paquete de inversiones prioritarias.
Implicaciones regionales y de conectividad
La omisión del corredor México-Puebla-Veracruz genera interrogantes sobre los tiempos de mejora en la conectividad del centro-oriente del país. Esta ruta histórica concentra una demanda significativa de desplazamientos diarios entre la Ciudad de México, el estado de Puebla y el puerto veracruzano, tanto por motivos laborales como comerciales. Su postergación podría mantener la dependencia del transporte carretero en una zona con alta densidad poblacional y actividad económica.
Al mismo tiempo, la priorización de los corredores hacia el norte responde a la necesidad de integrar mejor las cadenas de suministro vinculadas al nearshoring. La decisión no descarta el proyecto de manera definitiva, pero sí lo ubica en una posición secundaria dentro de la agenda institucional para los próximos años. La evolución de los estudios en curso determinará si el tren México-Puebla-Veracruz avanza hacia etapas de planeación más concretas o permanece en suspenso hasta un sexenio posterior.
El contraste entre la continuidad de los estudios y su exclusión del programa 2026-2030 evidencia que la política ferroviaria federal opera con plazos diferenciados: mientras algunos proyectos reciben impulso inmediato, otros avanzan de forma gradual bajo revisión técnica permanente.
