El 2 de julio de 2023 marcó el inicio de una espera que ya suma tres años para la familia de Kevin Yahir Castellanos Valencia. En Mexicali, Baja California, sus allegados continúan sin obtener respuestas concretas sobre su paradero, mientras las autoridades mantienen abierta una investigación que, hasta ahora, no ha permitido esclarecer los hechos.

El pasado jueves por la tarde, familiares, integrantes de colectivos de búsqueda y vecinos se congregaron en una vigilia conmemorativa en el mismo punto donde se impulsa la construcción del Memorial de las y los Desaparecidos. El lugar, ubicado en la cuchilla entre la calzada Francisco L. Montejano y el bulevar Benito Juárez, sirvió de escenario para reiterar que la exigencia de verdad y justicia permanece vigente pese al paso del tiempo.
Cronología de los hechos y hallazgos parciales
Kevin Yahir fue visto por última vez el 2 de julio de 2023. Desde entonces, la Fiscalía General del Estado ha realizado diversas diligencias, entre ellas un cateo en el que se localizó el vehículo del joven. De acuerdo con Johnny Morales, pariente de la víctima, existe una orden de aprehensión derivada de esa acción, aunque hasta la fecha no se han reportado detenciones ni avances que permitan ubicar a la persona desaparecida.
Judith, madre de Kevin Yahir, ha presentado escritos formales ante la autoridad para solicitar información actualizada sobre el estado de la carpeta de investigación. Hasta el momento, indica que no ha recibido respuesta con datos concretos que permitan medir el avance real del caso. Esta situación refleja un patrón recurrente en expedientes de personas desaparecidas, donde la falta de comunicación oportuna genera incertidumbre adicional en las familias.
Vínculos con otros casos y desafíos estructurales
Desde el inicio de la investigación, la familia ha señalado indicios que relacionan el caso de Kevin Yahir con otras desapariciones registradas en Mexicali. Aunque no se ha confirmado públicamente un patrón único, la coincidencia temporal y geográfica obliga a las autoridades a considerar posibles conexiones entre varios expedientes. La ausencia de resultados compartidos dificulta que las familias evalúen si las líneas de investigación se están cruzando de manera efectiva.
En Baja California, los casos de desaparición enfrentan retos comunes: recursos limitados para seguimientos prolongados, dificultades para obtener información de otras jurisdicciones y la necesidad de fortalecer protocolos de coordinación entre fiscalías estatales y federales. Estos elementos explican, en parte, por qué tres años después persiste la misma demanda de respuestas claras.
La vigilia y el mensaje de continuidad
Durante el acto, los asistentes colocaron mensajes de esperanza y exigencia de justicia. La consigna más repetida fue “Aún nos falta Kevin Yahir. No olvidamos. No callamos. No descansamos.” Esta frase resume la postura de los familiares: la búsqueda no concluye con el paso del tiempo ni con la falta de resultados inmediatos. El evento sirvió también para visibilizar la necesidad de un espacio permanente de memoria que funcione tanto como homenaje como recordatorio de que las investigaciones deben continuar.
El Memorial de las y los Desaparecidos, impulsado por familiares de víctimas, aspira a convertirse en un punto de referencia permanente en la ciudad. Su ubicación en un cruce de alto flujo vehicular garantiza visibilidad constante, lo que podría contribuir a mantener el tema en la agenda pública y presionar por mayor transparencia en los procesos judiciales.
Perspectiva sobre el acceso a la información
El derecho de las víctimas a conocer el estado de las investigaciones está contemplado en la legislación mexicana. Sin embargo, la aplicación práctica de este derecho sigue siendo irregular. En el caso de Kevin Yahir, la solicitud escrita presentada por su madre representa un mecanismo formal que, de no recibir respuesta, podría derivar en acciones adicionales ante instancias de transparencia o derechos humanos. Este paso ilustra cómo las familias deben agotar vías administrativas para obtener información que, en teoría, debería fluir de manera más ágil.
Tres años después, el caso de Kevin Yahir Castellanos Valencia sigue abierto. La vigilia no solo recordó su ausencia, sino que subrayó la necesidad de que las autoridades aceleren y comuniquen los resultados de las diligencias pendientes. Mientras tanto, la familia y los colectivos mantienen la búsqueda como una responsabilidad compartida que trasciende el tiempo transcurrido.
