Trump anuncia pacto de desarme para Hamás

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó un acuerdo que contempla la entrega progresiva de armas por parte de Hamás a cambio de la retirada total de las fuerzas israelíes de Gaza. El anuncio, difundido a través de su cuenta en Truth Social, describe un proceso por etapas en el que el desarme palestino iría acompañado de la salida militar israelí del territorio. Trump describió el plan como un avance significativo hacia la estabilidad regional y aseguró que permitiría la formación de un nuevo gobierno palestino respaldado por una junta internacional.

Detalles del plan de desarme

El pacto establece que la entrega de armamento se realizará de manera gradual y verificable. A medida que avancen las fases, las tropas israelíes reducirán su presencia en Gaza. Una vez completado el desarme, una fuerza policial palestina y una misión internacional de estabilización asumirían el control de la seguridad. Trump señaló que el proceso permitirá a Gaza contar con instituciones propias que trabajen en la reconstrucción y la atención humanitaria, aunque no precisó plazos concretos para la transición política.

El mandatario estadounidense insistió en que el entendimiento cuenta con el respaldo de Israel, afirmación que contrasta con la ausencia de una confirmación oficial por parte del gobierno de Benjamin Netanyahu. Fuentes cercanas a la Casa Blanca indicaron que las conversaciones incluyeron a funcionarios israelíes, aunque el primer ministro ha mantenido silencio público desde el anuncio.

Posición de Hamás y condiciones

Miembros de la delegación negociadora de Hamás expresaron su conformidad con el esquema general, pero enfatizaron que ninguna etapa se aplicará si Israel no cumple sus compromisos. Ghazi Hamad aclaró que un comité nacional palestino, y no fuerzas israelíes, supervisará la recogida de armas. Esta condición busca evitar que el proceso sea percibido como una imposición externa y refleja la desconfianza acumulada tras anteriores acuerdos que no se cumplieron plenamente.

La exigencia de reciprocidad aparece como elemento central para Hamás. Los mediadores de Egipto, Qatar y Turquía, que participaron en la primera fase del alto el fuego iniciada en octubre de 2025, se reunirán próximamente para evaluar el cumplimiento de las obligaciones mutuas antes de avanzar en la segunda etapa.

Reacciones en Israel

El gobierno israelí no ha emitido una respuesta oficial. El ministro de extrema derecha Itamar Ben-Gvir rechazó el plan y lo consideró inaceptable porque, según él, permitiría a Hamás reorganizarse. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, señaló que cualquier acuerdo debe garantizar que el grupo armado pierda toda capacidad futura de rearme. Estas declaraciones contrastan con la afirmación de Trump de que Israel colaboró en la elaboración del texto y se muestra satisfecho con sus términos.

Contexto de incumplimientos previos

El anuncio se produce en un entorno de escepticismo entre la población palestina. Desde la entrada en vigor del alto el fuego del 10 de octubre de 2025, al menos 1.214 palestinos han fallecido en incidentes atribuidos a fuerzas israelíes, según datos oficiales. Israel mantiene restricciones a la entrada de ayuda humanitaria y ha extendido la llamada Línea Amarilla dentro de Gaza, medidas que los observadores interpretan como incumplimientos del acuerdo inicial. Esta secuencia de eventos explica por qué muchos gazatíes esperan acciones verificables antes de otorgar credibilidad al nuevo plan.

Desafíos de implementación

Persisten interrogantes sobre si todos los grupos armados palestinos aceptarán el desarme y sobre el calendario preciso de retirada israelí. La Junta de Paz, presidida por Trump, ha indicado que el proceso requerirá tiempo y que no se fijarán fechas límites estrictas para la transición. Los mediadores regionales buscarán asegurar que las dos partes cumplan simultáneamente sus obligaciones, evitando que una de ellas se adelante sin garantías recíprocas.

La población de Gaza continúa enfrentando ataques diarios, desplazamientos y escasez de alimentos, medicinas y refugio. En este escenario, el anuncio genera una combinación de expectativa y reserva. Los analistas destacan que el éxito del plan dependerá de la verificación independiente de cada fase y de la capacidad de los actores externos para mantener la presión sobre ambas partes. Mientras tanto, el silencio de Netanyahu y las críticas internas en Israel añaden incertidumbre sobre el grado de apoyo real que el acuerdo recibe en Jerusalén.

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