Trump cierra la vía del MOU con Irán

La negativa de la administración Trump a retomar el memorándum de entendimiento firmado en junio con Irán ha dejado sin marco las gestiones para reabrir el Estrecho de Ormuz. Según informó The Wall Street Journal, citado por fuentes familiarizadas con el asunto, Washington ya no tiene interés en recuperar el acuerdo preliminar. El bloqueo diplomático coincidió con una reacción inmediata de los mercados: el Brent superó los 88 dólares por barril y los principales índices bursátiles retrocedieron.

La decisión estadounidense también endurece una negociación que ya carecía de avances concretos. Irán sostiene que solo podría abrir el estrecho dentro del acuerdo anterior y bajo condiciones aceptadas por Washington, mientras Estados Unidos ha optado por ampliar su presión económica. En paralelo, los intentos de Pakistán, Omán y Catar por acercar posiciones no han producido un anuncio verificable sobre la reapertura de la ruta marítima.

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Junio: un acuerdo que duró pocas semanas

El memorándum fue firmado por el presidente Donald Trump en el Palacio de Versalles, con participación del vicepresidente JD Vance en las negociaciones. Su objetivo era abrir el Estrecho de Ormuz e iniciar conversaciones sobre el programa nuclear iraní. A cambio, Teherán obtendría alivio de sanciones y acceso a activos congelados.

El entendimiento se derrumbó en pocas semanas después de que Irán comenzara a atacar embarcaciones para afirmar su control sobre la vía marítima. Desde entonces, Trump adoptó una política de máxima presión económica. El acuerdo también recibió críticas dentro de Estados Unidos, donde algunos sectores lo consideraban demasiado blando con Irán.

25 de agosto: nuevas sanciones estadounidenses

Estados Unidos lanzó el 25 de agosto la denominada “Operación Paria Económico”. El Departamento del Tesoro sancionó a cerca de 60 entidades y amplió las sanciones secundarias a cinco sectores: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, definió la medida como un “ataque económico contra las conexiones financieras de Irán alrededor del mundo”.

La medida llegó mientras los mediadores trataban de reconstruir una vía de diálogo. El jefe del ejército de Pakistán, Asim Munir, viajó a Teherán, pero, de acuerdo con el Wall Street Journal, salió con escasos avances. Posteriormente, el canciller de Omán intentó cerrar un acuerdo sobre carriles de tránsito que pudiera servir de base para conversaciones más amplias.

Miércoles y jueves: posiciones rígidas y tráfico reducido

El miércoles, el portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el general de brigada Hossein Mohebbi, afirmó en la televisión estatal iraní que el estrecho podría abrirse si Estados Unidos dejaba de obstruir y regresaba al memorándum. Añadió que las condiciones iraníes debían ser aceptadas por Washington. Conservadores en Teherán interpretan el párrafo 5 del acuerdo de junio como un reconocimiento de la autoridad iraní para fijar las condiciones de acceso, una lectura que Estados Unidos no ha abordado públicamente.

Ese mismo día, el tránsito visible de buques de carga subió a 10 desde los 8 registrados el martes, según datos de Kpler citados por Reuters. Sin embargo, la cifra siguió por debajo del promedio móvil de 10 días, de unas 15 embarcaciones. El jueves, un petrolero fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido y sufrió un incendio que posteriormente fue extinguido, informó UK Maritime Trade Operations.

Irán dijo haber alcanzado con Omán un acuerdo sobre rutas de tránsito, pero Mascate no lo confirmó y funcionarios iraníes ofrecieron versiones contradictorias. El primer ministro catarí, jeque Mohammed bin Abdulrahman al-Thani, se reunió asimismo con el canciller iraní en Teherán; el comunicado conjunto habló de evitar una escalada y sentar bases para conversaciones, sin anunciar avances. Para Umer Karim, investigador de la Universidad de Birmingham citado por Reuters, el antiguo memorándum está “esencialmente muerto en todos sus aspectos”, lo que ha complicado aún más la labor de los mediadores.

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