Las acciones globales retomaron su avance en agosto tras la pausa registrada en junio y julio, y UBS considera que el repunte puede extenderse más allá de las grandes empresas tecnológicas que lo han encabezado. El banco elevó su previsión de crecimiento de las ganancias corporativas al 26% para este año y al 14% para el próximo.
Más sectores, más respaldo fundamental
La tesis de UBS se apoya en un entorno macroeconómico más favorable. La política fiscal continúa siendo expansiva en varias de las principales economías, mientras los índices PMI manufactureros comienzan a regresar a terreno de expansión después de años de debilidad. El banco también espera una moderación de la inflación conforme pierdan fuerza las presiones derivadas de los aranceles, lo que reduciría la probabilidad de un ciclo prolongado de subidas de tipos.

Aunque UBS mantiene a la tecnología como sector líder, prevé una participación más amplia del mercado. Su estimación de crecimiento del gasto de capital aumentó al 84% este año y al 33% el próximo, impulsada por las mayores previsiones de inversión de los grandes proveedores de servicios en la nube. Los semiconductores siguen entre sus segmentos preferidos, al beneficiarse directamente de esa expansión.
Las señales de monetización de la inteligencia artificial también han reducido la preocupación de los inversores sobre el retorno del gasto realizado por los hyperscalers. Este elemento resulta clave: mientras la inversión se traduzca en ingresos y beneficios, el mercado puede justificar valoraciones elevadas y ampliar el liderazgo hacia empresas vinculadas a infraestructura, automatización y productividad.
UBS destaca además que el crecimiento de las ganancias ha superado recientemente la subida de los precios, normalizando las valoraciones. La relación precio-ganancias prevista a 12 meses del MSCI AC World se encuentra cerca de su promedio de diez años y casi un 15% por debajo del máximo de noviembre.
El banco conserva una visión “Atractiva” sobre la renta variable, con una mejora específica para la tecnología europea y Taiwán. Entre los riesgos principales identifica la reapertura del estrecho de Ormuz y un aumento de los rendimientos, factores capaces de reactivar la inflación o encarecer el financiamiento y frenar la expansión del rally.
