El Gobierno de Ucrania busca financiación adicional para cubrir un déficit presupuestario de 27.000 millones de dólares en su Ministerio de Defensa, después de utilizar durante el primer semestre fondos previstos para la segunda mitad del año. El presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, atribuyó la situación al encarecimiento de la guerra y señaló que el gasto militar ha superado las previsiones iniciales.
“La guerra se ha encarecido, y eso es un hecho”, declaró Zelenski la semana pasada al referirse a las dificultades financieras del sector de la defensa. Según detalló posteriormente, entre 8.000 y 10.000 millones de dólares serían necesarios para garantizar el inicio del próximo año, mientras que cerca de 20.000 millones corresponderían a salarios de militares, indemnizaciones para las familias de los fallecidos y otros compromisos financieros.

El mandatario explicó que, a comienzos de año, el Ministerio de Defensa decidió emplear recursos del segundo semestre para financiar la producción de drones y otras necesidades. Ahora, el Ejecutivo debe compensar ese desfase y aumentar el presupuesto de defensa para atender los gastos acumulados.
La necesidad de obtener nuevos recursos coincide con la intensificación de los ataques ucranianos con drones contra objetivos situados en territorio ruso. Entre las acciones mencionadas figuran bombardeos contra almacenes logísticos de las plataformas de comercio electrónico Ozon y Wildberries, envíos masivos de drones contra Moscú y ataques en provincias fronterizas. Medios ucranianos sostienen, basándose en indicios de funcionarios del Gobierno y del Ministerio de Defensa, que las Fuerzas Armadas elevaron durante el primer semestre el ritmo de estas operaciones por encima de las partidas planificadas.
Esas informaciones apuntan a que algunas operaciones no contaban inicialmente con recursos asignados y que el gasto llegó a afectar fondos reservados para los salarios de los militares. El Gobierno no ha presentado en las declaraciones citadas un desglose independiente de cada operación, pero Zelenski confirmó la magnitud general del déficit y la necesidad de aumentar las asignaciones presupuestarias.
El primer ministro ucraniano, Serguéi Koretski, anunció este mes que el Ejecutivo estaba buscando financiación adicional para las Fuerzas Armadas. “El Gobierno buscará recursos adicionales, en particular con la ayuda de nuestros socios internacionales”, afirmó en un mensaje publicado en Telegram, sin precisar qué países aportarían los fondos ni el mecanismo previsto para cubrir la brecha.
La cuestión financiera se plantea mientras Kiev continúa solicitando apoyo militar y económico a sus aliados occidentales. Moscú ha insistido en que la ayuda extranjera no modificará el equilibrio estratégico en el campo de batalla. El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, también ha declarado que Rusia puede considerar la influencia de países europeos en los ataques contra su territorio como una participación en el conflicto.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó este lunes que el Gobierno ucraniano ha “abierto la caja de Pandora” al atacar infraestructura civil rusa y que está afrontando las consecuencias de esas acciones. Peskov vinculó esa respuesta con los ataques rusos contra objetivos militares e instalaciones energéticas, de transporte y logísticas relacionados, según Moscú, con el complejo militar-industrial de Ucrania.
