UNAM define examen presencial para aspirantes

Los aspirantes al Concurso de Selección a Licenciatura 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ya tienen fecha, sede y horario para presentarse al examen de control presencial, una verificación extraordinaria que la institución activó tras detectar una distribución atípica de aciertos en la prueba en línea aplicada previamente. La medida alcanza a quienes fueron seleccionados y también a quienes igualaron o superaron el puntaje mínimo de referencia, en un proceso que busca sostener criterios de equidad después de las irregularidades observadas por la Comisión Técnica.

De acuerdo con la información divulgada por la propia universidad y retomada por El Heraldo, la aplicación se realizará entre el 12 y el 19 de agosto en sedes ubicadas en Ciudad de México, León, Oaxaca y Tijuana. La UNAM publicó además los puntajes de corte que sirven como referencia para que cada aspirante confirme si debe acudir al examen presencial de control, una fase adicional que no reemplaza el proceso original, sino que lo valida ante el hallazgo de resultados inusuales.

Fechas, sedes y horarios por ciudad

La consulta individual se realiza en la plataforma “TU SITIO” del portal de la DGAE, con el mismo correo y contraseña registrados al crear la cuenta. Ahí cada participante puede descargar un comprobante que especifica nombre, carrera, modalidad, plantel, día, hora de llegada, hora de inicio y dirección de la sede. El calendario general quedó distribuido así: León, los días 12 y 13 de agosto; Oaxaca, el 13; Tijuana, el 15 y 16; y Ciudad de México, el 17, 18 y 19. En la capital, el Palacio de los Deportes figura entre los recintos masivos destinados a recibir a miles de aspirantes en distintos turnos, desde las 8:00 horas por la mañana hasta el horario vespertino.

El reparto por ciudades no solo ordena la logística; también muestra la magnitud operativa del examen de control. A diferencia de una prueba convencional en un solo campus, la UNAM debe coordinar flujos de ingreso, identificación y tiempos de aplicación en varias sedes simultáneas, con el riesgo añadido de que cualquier retraso afecte el derecho del aspirante a presentar la evaluación. Por eso la universidad insistió en revisar el documento con anticipación y planear el traslado con suficiente margen.

Acceso restringido y medidas de control

La UNAM fijó reglas estrictas para evitar incidentes el día de la prueba. El examen tendrá una duración máxima de tres horas y no habrá tiempo adicional para quienes lleguen tarde. Para ingresar será obligatorio presentar una identificación oficial con fotografía en original y la cita impresa descargada de “TU SITIO”. En contraste, están prohibidos teléfonos celulares, smartphones, audífonos, calculadoras y cualquier dispositivo electrónico, además de gorras, sombreros y sudaderas con capucha. También se vetan bolsas y mochilas, porque las sedes no contarán con servicio de guardarropa.

Las restricciones revelan que la universidad no está tratando solo de ordenar el acceso, sino de cerrar cualquier margen de ventaja indebida en una evaluación cuya validez quedó bajo escrutinio. La decisión de no ofrecer resguardo para pertenencias obliga a los aspirantes a llegar con una logística mínima y refuerza el carácter de control del procedimiento. En términos prácticos, la institución trasladó la carga de preparación al estudiante, pero lo hizo en nombre de un estándar de supervisión más estricto.

Casos especiales y ruta institucional

El proceso también ha generado tensiones entre aspirantes en modalidad a distancia. Algunos reportaron que se les asignó una sede fuera de su estado de residencia, por lo que deberán trasladarse a la ciudad indicada en su cita. Otros, al entrar a la plataforma, reciben un mensaje que les informa que no participarán en esta etapa, lo que significa que no tendrán disponible el apartado del examen de control para su perfil. Para resolver dudas sobre estatus o asignación, la DGAE habilitó el correo [email protected].

En paralelo, las impugnaciones promovidas por algunos aspirantes fueron desechadas por las autoridades judiciales, por lo que el calendario universitario sigue su curso. La discusión de fondo, sin embargo, no desaparece: el examen presencial llegó como respuesta a una sospecha de distorsión en la prueba en línea, y eso coloca al proceso de admisión bajo una doble exigencia, técnica y de credibilidad. La UNAM intenta blindar su selección con una verificación adicional, pero el episodio deja en evidencia la fragilidad que puede introducir una evaluación remota cuando sus resultados muestran patrones difíciles de explicar. Mientras avanza la segunda fase, la atención está puesta tanto en la operación de agosto como en la capacidad institucional de sostener la confianza pública en el ingreso a licenciatura.

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