En Argentina, Vaca Muerta representa uno de los pocos puntos de acuerdo entre distintos actores políticos y económicos. La formación de hidrocarburos no convencionales en Neuquén concentra inversiones que ya superan las fronteras del sector energético y comienzan a transformar la dinámica urbana y productiva de varias provincias.
El Foro de Inversiones Vaca Muerta Energía y Real Estate, que se celebrará en Buenos Aires los días 12 y 13 de agosto, busca ampliar ese diálogo hacia reglas estables a largo plazo. Organizado por primera vez en la capital, el encuentro reúne a empresas energéticas globales, desarrolladores inmobiliarios, funcionarios y fondos institucionales.
Registros de producción y balanza comercial
En abril de 2026, Neuquén alcanzó un récord de 628.924 barriles diarios de petróleo, un 36 % más que el mismo mes del año anterior. La cuenca explica ya dos de cada tres barriles producidos en el país. Ese volumen se tradujo en un superávit energético mensual de 1.402 millones de dólares, el más alto registrado hasta la fecha.
Las proyecciones oficiales estiman que las exportaciones energéticas alcanzarán los 18.000 millones de dólares en 2026. Entre 2024 y 2030, la producción de petróleo podría triplicarse y la de gas crecer un 150 %, siempre que se concreten las inversiones previstas.

Infraestructura y encadenamientos productivos
Los oleoductos como Vaca Muerta Oil Sur y los proyectos de gas natural licuado Southern Energy y Argentina LNG forman parte de un plan que requerirá entre 40.000 y 50.000 millones de dólares hasta 2040. Si se cumple ese calendario, las exportaciones energéticas anuales podrían situarse entre 40.000 y 50.000 millones de dólares hacia 2031, generando hasta 280.000 empleos directos e indirectos.
El crecimiento demográfico ya es visible. En los próximos cuatro años, la población del área de influencia, principalmente Añelo, pasaría de 12.000 a cerca de 50.000 habitantes. Esa expansión demanda viviendas, servicios y equipamiento urbano que el sector inmobiliario comienza a atender con fideicomisos y sistemas de construcción industrializada.
Reglas de largo plazo y riesgo de incertidumbre
Los inversores evalúan compromisos de miles de millones de dólares que superan varios ciclos electorales. La falta de previsibilidad jurídica aparece como el principal obstáculo para acelerar los cronogramas. Cada demora en los proyectos reduce exportaciones, empleo y divisas que el resto de la economía podría utilizar.
El debate actual se centra en la posibilidad de acuerdos que fijen condiciones estables por dos o tres décadas. Quienes impulsan el foro sostienen que solo con ese marco se podrá convertir el recurso subterráneo en desarrollo sostenido para todo el país.
Alcance territorial del proyecto
El impacto de Vaca Muerta ya no se limita a Neuquén. Empresas de otras provincias participan en la cadena de suministros, mientras que los excedentes energéticos comienzan a modificar la balanza comercial nacional. La discusión, por lo tanto, trasciende la distribución de regalías y se orienta hacia la forma de integrar a más regiones en los beneficios del ciclo.
Los datos de producción y las estimaciones de inversión ofrecen un panorama concreto. La capacidad de Argentina para sostener ese ritmo dependerá de la consistencia de las políticas que se adopten en los próximos meses y años.
