Videos cuestionan versión oficial en muerte de migrante por ICE en Maine

Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos disparó contra un conductor de 26 años durante un operativo realizado el 13 de julio en Biddeford, Maine. El hombre, identificado por organizaciones de migrantes como colombiano, no era el objetivo buscado por las autoridades. Según datos de AP News, se trata del segundo caso en una semana en que agentes de ICE emplean fuerza letal y al menos el noveno encuentro mortal vinculado a la agencia desde que el presidente Donald Trump intensificó los operativos migratorios.

Desarrollo del operativo y versiones iniciales

ICE vigilaba una vivienda vinculada a una persona con orden definitiva de deportación. Cuando los agentes intentaron detener un vehículo que salía del lugar, el conductor trató de alejarse, según el Departamento de Seguridad Nacional. La dependencia explicó que un agente disparó porque temió por la seguridad de las personas presentes. El secretario Markwayne Mullin afirmó inicialmente que el conductor había utilizado su vehículo como arma. El senador independiente Angus King resumió la información recibida: el vehículo salió y el secretario describió que “usó el vehículo como arma” antes de que un agente de ICE abriera fuego. Horas después, Mullin corrigió un dato esencial: el fallecido no era la persona que las autoridades buscaban.

Las grabaciones difundidas en redes sociales muestran a agentes alrededor del automóvil y luego al hombre tendido en el suelo. Algunas imágenes captan a personal federal y policías realizando maniobras de atención médica. Una cámara residencial registró el sonido de al menos cinco disparos, mientras otro video verificado documenta los momentos posteriores. Las imágenes no revelan con claridad los instantes previos al primer disparo.

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Ausencia de cámaras corporales y preguntas pendientes

El senador King confirmó que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales, por lo que no existe registro oficial desde su perspectiva. Esta ausencia eleva el valor de otros elementos como videos de viviendas y comercios, testimonios, peritajes del vehículo, ubicación de casquillos y trayectoria de las balas. Las autoridades deben esclarecer la velocidad y dirección del automóvil, la posición exacta del agente al disparar, si existía riesgo inmediato de atropellamiento, cuántos agentes accionaron sus armas, el número de disparos y si el uso de fuerza letal cumplió los protocolos.

Relatos de testigos presenciales

Daniel Boucher declaró a AP que escuchó varias detonaciones y vio el automóvil en un ángulo de 90 grados respecto a la banqueta. El conductor estaba herido y el vehículo avanzó hasta ser golpeado por una camioneta. Boucher afirmó haber escuchado claramente a la víctima decir “Intenté parar”. También mencionó que un agente llevó equipo médico antes de la llegada de los servicios de emergencia. Según su relato, el agente que disparó comentó que el conductor intentó atropellarlo, aunque precisó no recordar las palabras exactas.

Identidad de la víctima y contexto familiar

La Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine y la organización Presente! indicaron que se trataba de un colombiano de 26 años con permiso para trabajar en Estados Unidos y número de Seguro Social. La Embajada de Colombia mantiene contacto con autoridades estadounidenses para confirmar formalmente su identidad. Hasta los primeros reportes, su nombre no había sido revelado. Mary Hayes, residente de la zona, señaló que el hombre vivía cerca con su esposa y una hija. La mujer aseguró haber visto a la familia después del tiroteo y describió a la esposa arrodillada frente al cuerpo y a la niña llorando con su mochila rosa.

Investigación en curso y medidas adoptadas

El agente involucrado fue colocado bajo licencia administrativa, medida temporal que no implica sanción ni reconocimiento de responsabilidad. Participan en la investigación la Fiscalía General de Maine, el FBI, la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional, la Policía Estatal de Maine y la oficina forense estatal. La Fiscalía de Maine informó que los reportes iniciales indican que el conductor intentó escapar en dirección al agente. Esa versión deberá contrastarse con las pruebas y testimonios recolectados. La investigación determinará si la actuación del agente estuvo justificada o si se produjo un uso excesivo de la fuerza.

El caso se suma a otros recientes donde la falta de grabaciones oficiales ha generado controversia sobre los protocolos de uso de fuerza en operativos migratorios. Las grabaciones ciudadanas y los testimonios independientes se convierten en piezas clave para reconstruir los hechos mientras concluye el análisis oficial.

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