El exministro de Hacienda Germán Ávila cuestionó el Presupuesto General de la Nación para 2027 radicado por el Gobierno de Abelardo de la Espriella y advirtió que el aumento del gasto respaldado con deuda pública podría elevar de forma extraordinaria el servicio de la deuda. Según el exfuncionario, esa presión limitaría los recursos disponibles para inversión social.

Ávila sostuvo que la administración busca responder a necesidades inmediatas de financiación mediante crédito público, una decisión que, a su juicio, traslada a la población el costo del ajuste fiscal. El exministro afirmó que el endeudamiento previsto para el segundo semestre de 2026 incrementaría los recursos requeridos para intereses y amortizaciones.
“El nuevo Gobierno no solamente incrementa el gasto, sino que plantea una perspectiva de insostenibilidad de las finanzas públicas que solo se maneja a través de endeudamiento público”, señaló Ávila. En su declaración, añadió que esa estrategia “solo resuelve la inmediatez de las necesidades de recursos” y reduce la capacidad de inversión social del presupuesto.
Cuestionamiento a las tasas de los TES
El exjefe de la cartera de Hacienda también cuestionó que el Gobierno presentara como logro una tasa de colocación de los TES del 12,5 %. Según Ávila, ese mismo nivel se registró en junio, durante el gobierno de Gustavo Petro, y en julio la tasa descendió al 12,2 %.
Además, afirmó que los recursos destinados a atender el servicio de la deuda ya estaban cubiertos en el presupuesto presentado por la administración anterior. Para Ávila, el mayor gasto financiero proyectado implicaría destinar una proporción superior de los recursos públicos al pago de obligaciones crediticias.
El exministro advirtió que esa situación podría restringir la capacidad estatal para financiar programas de salud, educación y protección social. Su cuestionamiento se centró en la sostenibilidad fiscal de la propuesta presupuestal y en los efectos que tendría el aumento del endeudamiento sobre la asignación futura de recursos.
