El gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar Gómez, atribuyó parte de la fuerte apreciación del peso colombiano al mecanismo con el que el país financia su elevado déficit fiscal. El dólar cerró el 26 de agosto con una cotización promedio de $3.117,48, mientras el jefe del banco central explicó en la Convención Bancaria de Cartagena que la entrada de capitales asociada a ese financiamiento aumenta la oferta de divisas y fortalece la moneda local.

Villar calificó la situación de paradójica. En principio, un déficit fiscal elevado puede generar presiones devaluacionistas, especialmente en países que recurren a la emisión monetaria para financiar al Gobierno, que enfrentan dudas sobre el pago de su deuda o que no tienen acceso a recursos externos. Según su explicación, ese no es el escenario actual de Colombia: el país conserva un historial de cumplimiento de sus obligaciones y cuenta con distintas vías de financiamiento.
Bonos y deuda en pesos
Entre esos mecanismos, el gerente mencionó la capacidad del Gobierno para colocar bonos en los mercados internacionales y la posibilidad de que inversionistas extranjeros adquieran títulos de deuda pública denominados en moneda nacional. Esas operaciones implican el ingreso de capitales que deben convertirse a pesos a través del mercado cambiario, un proceso que, de acuerdo con Villar, alimenta la oferta de divisas.
El efecto puede reforzarse cuando mejora la percepción de riesgo del país. Villar sostuvo que los anuncios del nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella, orientados a un ajuste fiscal y a una política económica más favorable al sector privado, han incrementado el atractivo para recursos procedentes del exterior durante los últimos tres meses. El directivo no presentó una cifra sobre esos flujos, pero los señaló como un factor de la apreciación reciente.
Un déficit de 7,8% del PIB
La explicación del Banco de la República se conoce mientras el Gobierno describe un panorama fiscal complejo. El ministro de Hacienda y Crédito Público, Miguel Gómez Martínez, afirmó el 7 de agosto que recibió un déficit fiscal equivalente al 7,8% del producto interno bruto, inflación en aumento, un déficit comercial de US$16.000 millones y un nivel de endeudamiento que calificó de peligroso.
Ante esa situación, la administración anunció un plan de ajuste basado inicialmente en austeridad y reducción del gasto público. De la Espriella dijo que eliminará cerca de 229 cargos estatales de entrada, con un ahorro aproximado de $10.000 millones anuales que, según indicó, serán destinados a programas que beneficien directamente a los colombianos.
