El S&P 500 y el Dow Jones cerraron este martes en máximos históricos, apoyados por una nueva oleada de resultados empresariales sólidos y por el pronunciado descenso de los precios del petróleo. La mejora del ánimo inversor se produjo después de varios meses de volatilidad vinculada al conflicto con Irán, la incertidumbre sobre la inflación y las expectativas de nuevas decisiones de la Reserva Federal.
El S&P 500 avanzó un 1,81%, hasta 7.737,70 puntos, mientras que el Dow Jones Industrial Average ganó 912 puntos, equivalentes a un 1,72%, y terminó en 54.090,66 unidades. El índice industrial extendió así el récord alcanzado en la sesión anterior. El Nasdaq Composite, con mayor exposición a las empresas tecnológicas, encabezó las ganancias al subir un 2,58%, hasta 26.581,99 puntos.
Resultados que reactivaron el apetito por el riesgo
Palantir Technologies protagonizó el movimiento más destacado de la jornada. Sus acciones se dispararon un 29,5%, el mayor avance porcentual diario de la compañía desde febrero de 2024, después de comunicar un crecimiento del 93% en la facturación total y elevar su previsión de ingresos para el conjunto de 2026.
El director ejecutivo, Alex Karp, calificó de “otherworldly”, o fuera de lo común, el desempeño trimestral de la firma especializada en análisis de datos. La reacción del mercado reflejó tanto la magnitud de las cifras como la confianza de los inversores en que la demanda relacionada con la inteligencia artificial seguirá sosteniendo el crecimiento de determinadas compañías tecnológicas.
Caterpillar también contribuyó al avance del Dow Jones. El fabricante de maquinaria pesada subió un 5,6% tras superar las previsiones de los analistas en beneficios y ventas. La empresa registró por primera vez ingresos trimestrales superiores a 20.000 millones de dólares. Su director ejecutivo, Joe Creed, afirmó que la compañía observa un ritmo sólido de pedidos y una cartera creciente en sus principales líneas de negocio, incluida la demanda de turbinas para centros de datos vinculados con la inteligencia artificial.

Palantir y Caterpillar se sumaron a Amazon, Microsoft y otras grandes compañías que ya habían presentado resultados mejores de lo esperado. Según datos de FactSet, las empresas del S&P 500 se encaminaban a cerrar el trimestre de primavera con un crecimiento del beneficio por acción cercano al 50% interanual. De confirmarse, sería el mayor incremento desde 2021.
El petróleo alivió la presión sobre las tasas
El otro factor decisivo fue el mercado energético. El barril de Brent, referencia internacional, cayó un 5,3%, hasta 79,36 dólares, luego de que un funcionario de Qatar confirmara que continuaban los esfuerzos diplomáticos para resolver el conflicto en Oriente Medio.
Durante julio, el crudo había fluctuado entre 72 y 102 dólares por barril debido a la preocupación por el tránsito de petroleros a través del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo. La posibilidad de una interrupción del suministro había alimentado los temores de un repunte inflacionario y de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos.
El descenso del petróleo modificó parcialmente esas expectativas. La probabilidad de una subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal en su reunión de septiembre bajó del 67,2% al 56,9%, según la herramienta CME FedWatch. Aunque el mercado aún contempla un endurecimiento monetario como escenario relevante, la caída del crudo redujo la presión inmediata sobre los precios y favoreció a los activos de riesgo.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años descendió al 4,62%, frente al 4,70% del lunes y el 4,75% registrado al cierre de la semana anterior. Sin embargo, continúa muy por encima del 3,97% observado antes del inicio del conflicto con Irán. El nivel de los bonos sigue siendo, por tanto, una señal de que los inversores mantienen una prima elevada por inflación, crecimiento y riesgo geopolítico.
Récords con una dosis de cautela
La subida no fue interpretada de forma unánime como el comienzo de una tendencia estable. Jack Ablin, estratega jefe de inversiones y socio fundador de Cresset Capital Management, advirtió que no percibía “ni una pizca de escepticismo” entre los inversores respecto al petróleo, las tasas de interés o la renta variable.
Ablin reconoció la importancia de los resultados corporativos, pero cuestionó que un grupo limitado de informes pudiera justificar por sí solo nuevos máximos del S&P 500. Su advertencia apunta a una posible desconexión entre el entusiasmo por algunas empresas líderes y la capacidad del conjunto del mercado para sostener valoraciones elevadas si cambian las condiciones monetarias o geopolíticas.
Phil Segner, cogestor de carteras en Leuthold Group, ofreció una lectura más favorable. En su opinión, el aumento de los beneficios empresariales, combinado con precios bursátiles similares a los de hace dos meses, ha hecho que las valoraciones parezcan menos exigentes que antes. La comparación sugiere que la mejora de los resultados puede estar compensando parcialmente el riesgo asociado a las cotizaciones, aunque no elimina la posibilidad de nuevas oscilaciones.
Tecnología al frente y señales mixtas
Entre los principales valores tecnológicos, Nvidia avanzó un 2,6%, Broadcom ganó un 6,6% y Micron Technology subió un 7,6%. El comportamiento de estas compañías reforzó el papel de la inteligencia artificial y de la cadena de suministro de semiconductores como uno de los principales motores del mercado estadounidense.
El impulso también se observó en Asia. El índice Kospi de Corea del Sur subió un 1,6% en Seúl, en un mercado que había experimentado movimientos extremos durante las dos sesiones anteriores: una caída del 5,1% seguida de un rebote del 17,9%. La elevada ponderación de Samsung Electronics y SK Hynix hace que el índice sea especialmente sensible a las expectativas sobre chips de memoria y dispositivos asociados con la inteligencia artificial.
La nota negativa la puso Chipotle Mexican Grill, cuyas acciones retrocedieron un 9,7%. Los inversores temen que un brote de salmonela, que llevó a la cadena a retirar jalapeños de algunos restaurantes, afecte sus beneficios futuros. La compañía señaló que las autoridades sanitarias de Minnesota ya no mantienen preocupaciones activas sobre sus establecimientos.
En el mercado laboral, un informe publicado este martes mostró que los empleadores estadounidenses ofrecían cerca de 7,4 millones de puestos de trabajo a finales de junio. La cifra representó una leve desaceleración frente a mayo, pero se mantuvo en línea con las previsiones de los economistas. El dato aporta una señal de moderación gradual del empleo, aunque todavía no apunta a un deterioro suficientemente intenso como para alterar por sí solo la lectura positiva que Wall Street hizo de la sesión.
