El crudo intermedio de Texas (WTI) cerró este miércoles con una baja del 1.32%, hasta 68.58 dólares el barril, impulsado por el optimismo que generan las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán mediadas por Catar y Pakistán. Los contratos de agosto perdieron 0.92 dólares respecto al cierre previo, en un contexto donde el alto el fuego entre Washington y Teherán parece consolidarse.

Las delegaciones mantuvieron un encuentro en Doha centrado en la aplicación del memorando de entendimiento. Irán exigió el cumplimiento integral de los puntos acordados, incluida la liberación de fondos bloqueados, mientras que la Casa Blanca, representada por Jared Kushner y Steve Witkoff, valoró el progreso de las negociaciones. La creación de un canal para documentar posibles violaciones del acuerdo añade un mecanismo de seguimiento que reduce la incertidumbre geopolítica.
Reservas a la baja contrarrestan la presión
Aunque el avance diplomático presiona los precios a la baja, las reservas comerciales de Estados Unidos acumulan diez semanas consecutivas de descenso y se sitúan un 7% por debajo de la media de los últimos cinco años. Esta reducción estructural podría limitar la magnitud de la caída y actuar como soporte si las tensiones regionales vuelven a intensificarse.
Perspectiva de mercado
El mercado interpreta las gestiones de Catar y Pakistán como señal de desescalada duradera, pero los operadores siguen atentos al ritmo de liberación de los fondos iraníes y al cumplimiento estricto del memorando. La combinación de menor oferta almacenada y menor riesgo geopolítico configura un escenario de precios moderadamente a la baja, aunque con volatilidad latente.
