Treinta y dos subestaciones eléctricas estratégicas de Tijuana operan al límite de su capacidad durante el verano, ante el mayor consumo por el uso de abanicos, aire acondicionado y bombas de agua, informó el especialista energético Rolando Escobedo.

El crecimiento de los edificios verticales también ha elevado la demanda. Algunos equipos ya superaron su vida útil después de más de tres décadas de operación, mientras persiste la necesidad de recursos para reforzar la red de distribución.
Escobedo señaló que los apagones pueden estar relacionados con el desgaste de las instalaciones, vandalismo o accidentes de vehículos. Añadió que parte de estos incidentes puede prevenirse mediante obras de protección basadas en las estadísticas de fallas.
Según las autoridades, Tijuana requiere cinco subestaciones adicionales para equilibrar mejor la distribución de energía. El especialista advirtió que esos proyectos requieren planeación, ingeniería y construcción, por lo que no son soluciones de corto plazo.
