Los títulos de los principales grupos aeroportuarios encabezaron las pérdidas en la Bolsa Mexicana de Valores luego de publicar cifras de tráfico de pasajeros inferiores a las expectativas para junio. El mercado reaccionó de inmediato, castigando a las emisoras que operan las terminales aéreas más relevantes del país.

La desaceleración observada en el movimiento de viajeros sugiere que la demanda aérea no mantiene el ritmo registrado en meses previos. Factores como el ajuste estacional, el encarecimiento de tarifas y una posible moderación en el gasto de hogares contribuyen a explicar el resultado.
Para los inversionistas, el episodio confirma la alta correlación entre los indicadores operativos mensuales y el comportamiento de estas acciones. Quienes mantienen posiciones en el sector deberán vigilar de cerca los reportes de julio y agosto para determinar si se trata de una pausa temporal o del inicio de una tendencia más prolongada.
