ARCA oficializó los nuevos valores del Monotributo que rigen desde el 1 de agosto de 2026. Las escalas de facturación y las cuotas mensuales se ajustan según el IPC del Indec, mientras que la recategorización permanece habilitada hasta el 5 de agosto para quienes modificaron ingresos o parámetros en el último año. Este mecanismo de la Ley 27.743 busca evitar que la inflación fuerce cambios de categoría sin crecimiento real de la actividad.

La actualización eleva los topes de facturación y modifica los importes a pagar, pero la categoría correcta depende también de superficie, consumo eléctrico y alquileres. Un contribuyente puede mantener facturación similar y aun así requerir recategorización por cambios en estos indicadores. Quienes lleven menos de seis meses inscriptos quedan exentos del trámite.
Consecuencias de omitir la revisión
ARCA cruza datos de facturación electrónica, bancos y billeteras virtuales. No recategorizarse puede generar recategorización de oficio, deudas con intereses o exclusión al régimen general, lo que obliga a tributar IVA, Ganancias y autónomos. Los especialistas recomiendan revisar la facturación de los últimos doce meses sobre base anual móvil y no esperar al último día.
El ajuste semestral otorga previsibilidad al régimen, pero la dinámica económica exige control mensual de la actividad para anticipar superación de límites y evitar sorpresas administrativas.
