La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) solicitó al gobierno mexicano no autorizar la fusión entre Viva Aerobus y Volaris, al considerar que la operación podría presionar a la baja los salarios y las condiciones laborales de los pilotos en toda la industria aérea. El planteamiento fue presentado mientras las autoridades analizan los efectos de la concentración, que daría a las dos aerolíneas de bajo costo una participación conjunta cercana al 70 por ciento del mercado nacional.
Jesús Ortiz, secretario general de la ASPA, explicó en entrevista con medios que la organización respondió un cuestionario de 11 preguntas enviado por la autoridad encargada de revisar la competencia económica. Las respuestas del sindicato se concentraron en las consecuencias laborales de una eventual aprobación y expresaron una postura negativa frente a la posibilidad de que ambas compañías operen bajo un mismo grupo empresarial, aunque conserven sus respectivas marcas comerciales.
El temor del sindicato: menos competencia por las tripulaciones
“No vemos adecuado este tipo de concentración por el tema laboral porque con los contratos, los salarios entonces vamos a la baja”, afirmó Ortiz a El Financiero durante los actos por el 68 aniversario de la organización gremial. La preocupación central de ASPA es que la reducción del número de grandes empleadores independientes limite las opciones de contratación para los pilotos y debilite su capacidad de negociación colectiva.
Desde la perspectiva sindical, la operación no tendría efectos únicamente sobre los trabajadores de Viva Aerobus y Volaris. Al concentrarse una parte sustancial de la oferta de vuelos y de la plantilla laboral en un solo grupo, las condiciones ofrecidas por la nueva entidad podrían convertirse en una referencia para otras empresas. Si los contratos de las aerolíneas de bajo costo establecen remuneraciones o prestaciones inferiores a las de otros segmentos, argumenta ASPA, esa estructura podría extenderse gradualmente al resto del mercado.

La organización representa a pilotos de Grupo Aeroméxico y de MAS, por lo que no participa directamente en la relación laboral de las dos aerolíneas de bajo costo. No obstante, sostiene que los cambios en la estructura empresarial tendrían un efecto transversal, debido a que las compañías compiten por personal calificado, especialmente capitanes y tripulaciones con experiencia en determinados modelos de aeronave.
Tripulaciones extranjeras, otro punto de alerta
ASPA también señaló como motivo de preocupación el interés de las aerolíneas de bajo costo en utilizar tripulaciones extranjeras. Para el sindicato, esa práctica puede establecer un precedente que afecte la contratación de pilotos mexicanos, particularmente si se utiliza para reducir costos o cubrir necesidades operativas sin fortalecer la formación y el empleo de profesionales nacionales.
La posición del gremio no implica que la autoridad antimonopolios haya adoptado una conclusión sobre el impacto laboral. La evaluación sindical respondió exclusivamente al cuestionario relacionado con empleo, contratos y remuneraciones. El análisis comercial y de competencia corresponde a la autoridad, que debe determinar si la operación genera riesgos de concentración, limita la entrada de nuevos participantes o afecta a los consumidores mediante menores alternativas de servicio.
El expediente sigue bajo revisión
Volaris informó que el procedimiento de análisis antimonopolio en México continúa y que la empresa está entregando la información adicional solicitada por la autoridad. La compañía estima que podría recibir una respuesta antes de que concluya 2026, aunque el calendario dependerá de la revisión de los documentos y de las medidas que, en su caso, sean requeridas para mitigar posibles riesgos.
Hasta ahora, la información disponible no indica que la fusión haya sido autorizada ni que exista una decisión definitiva sobre sus condiciones. La autoridad podría aprobarla, imponer compromisos o rechazarla, dependiendo de la evaluación de sus efectos en rutas, tarifas, acceso a aeropuertos, proveedores, trabajadores y competencia efectiva. La dimensión laboral planteada por ASPA forma parte del debate público, pero no sustituye el análisis técnico que corresponde al regulador.
Qué buscan las aerolíneas con la operación
Viva Aerobus y Volaris pretenden crear un nuevo grupo de aerolíneas sin desaparecer sus marcas. Entre los objetivos declarados se encuentran obtener mejores condiciones para el arrendamiento de aeronaves, generar eficiencias operativas y ampliar su presencia en el mercado aéreo entre México y Estados Unidos.
La lógica empresarial de la operación se relaciona con el tamaño de las flotas, la capacidad de negociación ante arrendadores y proveedores, y la posibilidad de coordinar procesos administrativos y operativos. Para las compañías, esas eficiencias podrían fortalecer su posición frente a otros competidores y permitirles sostener una oferta de bajo costo. Sin embargo, para sus críticos, los beneficios internos de una mayor escala no garantizan por sí mismos que se trasladen a los pasajeros o a los trabajadores.
La decisión será observada también por su posible impacto en la conectividad regional. Una concentración elevada podría facilitar la apertura de nuevas rutas si el grupo dispone de mayor capacidad financiera, pero también podría reducir incentivos para competir en determinadas ciudades o corredores si las marcas dejan de comportarse como rivales independientes. El resultado dependerá de la estructura final de la operación y de las condiciones que establezca el gobierno.
Mientras continúa el proceso, ASPA busca que las autoridades incorporen el empleo y la evolución de los salarios como elementos relevantes de la evaluación. El sindicato sostiene que una autorización sin salvaguardas podría modificar el equilibrio de negociación en el sector; las aerolíneas, en cambio, deberán acreditar que la operación puede generar eficiencias sin perjudicar la competencia ni deteriorar las condiciones laborales. La resolución oficial definirá el alcance de la concentración y el futuro marco de competencia para la aviación comercial mexicana.
