El atún en lata forma parte habitual de las despensas mexicanas. La diferencia entre su presentación en agua o en aceite afecta directamente el sabor, la textura y el aporte calórico de cada receta.

El atún en agua resulta más neutro y bajo en grasa, por lo que conviene en ensaladas frías, tostadas o preparaciones donde se busca controlar calorías. El atún en aceite, en cambio, aporta jugosidad y sabor más intenso, lo que lo hace adecuado para pastas, guisos y platillos calientes que aprovechan el líquido de cobertura.
Impacto nutricional
Para la mayoría de las personas, la versión en agua representa la opción más saludable por su menor contenido de grasa y calorías. Cuando se elige la versión en aceite, es recomendable escurrirlo bien y preferir aceite de oliva si el presupuesto lo permite.
