Banxico mantendría su tasa en 6.50% hasta 2027

Bank of America Securities prevé que el Banco de México mantendrá la tasa de fondeo interbancario en 6.50% durante el resto de 2026 y también en 2027. La estimación coincide con la encuesta más reciente de Banxico, que recoge las expectativas del sector privado.

El banco central probablemente dejará sin cambios su decisión del jueves 6 de agosto, posiblemente por unanimidad. El comunicado debería conservar un tono vigilante y condicionado a los datos: aunque la inflación general ya se encuentra por debajo de 4%, todavía supera la meta puntual de 3% y la recuperación económica reduce el margen para relajar la política monetaria.

Inflación a la baja, pero con riesgos

La inflación anual se ubicó en 3.37% en junio, su tercer mes consecutivo de desaceleración. Sin embargo, Grupo Financiero Base advierte que la mejora depende principalmente del componente no subyacente, cuya volatilidad —por la influencia de energéticos y productos agropecuarios— podría revertirse con rapidez. La inflación subyacente prevista para 2026 es de 4%, mientras que la expectativa para 2027 subió a 3.86%, señal de una convergencia todavía lenta hacia la meta.

El mercado de oficinas en México se recupera, pero privilegia espacios listos para operar

El principal freno adicional es la Reserva Federal de Estados Unidos. BofA estima que la Fed podría elevar sus tasas tres veces este año. Si ese escenario se materializa, Banxico tendría incentivos para mantener su diferencial de tasas y tolerar una depreciación moderada del peso, cuyo traspaso a los precios se considera limitado.

La economía mexicana aún opera con una brecha del producto negativa, lo que justificaría recortes; pero el peso relativamente fuerte y el riesgo de un endurecimiento financiero global equilibran esa presión. Con una tasa real ex ante de 2.23%, la política monetaria permanece dentro del rango neutral estimado por Banxico.

Para los inversionistas, la estabilidad prolongada favorece la visibilidad en Cetes, Bonos M y udibonos, especialmente en plazos cortos. No obstante, una eventual depreciación del peso reduciría los rendimientos ajustados por divisa para extranjeros y afectaría a empresas del IPC expuestas a deuda en dólares o a costos importados. El comunicado del 6 de agosto será clave para determinar si el mercado mantiene esta previsión de tasas altas por más tiempo.

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