BCP eleva proyección de PIB paraguayo a 4,5%

La decisión del Banco Central de Paraguay de elevar la estimación de crecimiento del producto interno bruto al 4,5 por ciento para 2026 refleja un ajuste basado en datos concretos del sector agrícola y en la evolución de variables externas que afectan al país. El organismo había fijado en diciembre una meta más cautelosa del 4,2 por ciento, pero la revisión al alza obedece principalmente al mejor desempeño esperado de la soja, principal producto de exportación, y a señales de recuperación en manufacturas y generación eléctrica.

El recorrido económico previo

Paraguay registró expansiones del 4,7 por ciento en 2023, del 4,2 por ciento en 2024 y del 6,6 por ciento en 2025. Estas cifras superaron sistemáticamente las proyecciones regionales, que en 2025 se situaron alrededor del 2,2 por ciento. El patrón indica una economía que, pese a su tamaño reducido, mantiene un ritmo de crecimiento superior al promedio sudamericano gracias a la combinación de estabilidad macroeconómica y especialización exportadora en bienes primarios.

La revisión de junio de 2026 también recortó la proyección de inflación del 3,5 al 3,3 por ciento. El ajuste responde sobre todo a la menor presión de los bienes no energéticos y, en particular, de los productos no alimenticios. Las expectativas de inflación se mantienen alineadas con la meta del 3,5 por ciento, mientras que el índice interanual de junio se ubicó en el 2,1 por ciento, nivel que confirma la ausencia de presiones generalizadas sobre los precios.

BCP eleva proyección de PIB paraguayo a 4,5%

Reasignación sectorial y sus fundamentos

El sector agrícola pasó de una previsión del 3,2 al 4,7 por ciento. Este cambio se sustenta en rendimientos superiores de la soja, favorecidos por condiciones climáticas más favorables y por la ampliación de áreas sembradas. La manufactura, por su parte, mejoró su estimación del 3,7 al 3,9 por ciento, impulsada por la demanda externa de bienes procesados y por la integración con cadenas regionales de valor.

El sector eléctrico y de agua elevó su proyección del 5,7 al 7,4 por ciento. La mejora refleja tanto el aumento de la generación hidroeléctrica como la mayor exportación de energía a mercados vecinos. Los servicios, finalmente, se expandirán un 4,6 por ciento, con mayor dinamismo en comercio, transporte y actividades financieras vinculadas al ciclo exportador.

Repercusiones sobre el comercio exterior

El incremento de la producción de soja y manufacturas intensifica la dependencia de Paraguay respecto a los precios internacionales de estos bienes. Cuando los mercados externos registran alzas sostenidas, los ingresos fiscales y las reservas internacionales se fortalecen; sin embargo, una caída abrupta de cotizaciones puede generar desequilibrios en la balanza de pagos. La diversificación hacia productos de mayor valor agregado sigue siendo limitada, lo que mantiene la vulnerabilidad ante choques de demanda externa.

Efectos en el mercado laboral y la distribución del ingreso

El crecimiento adicional previsto en agricultura y manufacturas genera empleo directo en zonas rurales y en polos industriales cercanos a Asunción. No obstante, la mayor parte de estos puestos son estacionales y de baja calificación. La expansión de los servicios podría absorber parte de la mano de obra, pero requiere mejoras en formación técnica que aún no se han escalado al ritmo del producto. Si la brecha de habilidades persiste, el aumento del PIB puede traducirse en mayor desigualdad regional en lugar de una distribución más equitativa del ingreso.

Implicaciones para la política monetaria y fiscal

La reducción de la inflación proyectada otorga margen al Banco Central para mantener tasas de interés en niveles que estimulen la inversión sin generar presiones cambiarias. Al mismo tiempo, el mayor crecimiento esperado incrementa la recaudación tributaria, lo que podría ampliar el espacio fiscal para obras de infraestructura. La coordinación entre política monetaria y gasto público será determinante para evitar que el ciclo expansivo se traduzca en cuellos de botella logísticos o en presiones inflacionarias localizadas.

Trayectoria de largo plazo

La revisión al alza consolida la imagen de Paraguay como economía de crecimiento sostenido dentro de un contexto regional más volátil. Sin embargo, la concentración en soja y energía hidroeléctrica exige una estrategia de diversificación que incorpore mayor contenido tecnológico y servicios de exportación. Si las mejoras en productividad agrícola y manufacturera no se acompañan de reformas en educación y logística, el ritmo de expansión podría estabilizarse por debajo de las proyecciones actuales a partir de 2028. La capacidad de convertir el excedente exportador en inversión productiva interna determinará si el ciclo actual representa un punto de inflexión estructural o simplemente una fase favorable del ciclo de commodities.

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