Bitcoin retrocedió el miércoles desde sus máximos de tres meses y se situó en 79.093,5 dólares, con una caída del 1,8% a las 01:01, hora de México. El descenso se produjo después de que la criptomoneda superara los 80.000 dólares a comienzos de la semana, mientras los mercados adoptaban una posición cautelosa antes de conocer nuevos datos de inflación en Estados Unidos.
El índice de precios de los gastos de consumo personal, conocido como PCE, se publicará más tarde durante la jornada y será seguido de cerca por los inversores. La Reserva Federal utiliza este indicador como una de sus principales referencias para evaluar la inflación, por lo que sus cifras pueden influir en las expectativas sobre la trayectoria de las tasas de interés durante este año.

El PCE pone a prueba las apuestas sobre el dólar
La inflación subyacente del PCE es esperada por encima del objetivo anual del 2% establecido por la Reserva Federal. Una lectura que apunte a un repunte de las presiones inflacionarias podría debilitar las apuestas que impulsaron el reciente avance de Bitcoin y de otros activos alternativos.
El movimiento alcista de los últimos días estuvo vinculado en buena medida al llamado “comercio de devaluación”. Esta estrategia refleja las apuestas del mercado a que las medidas del Tesoro estadounidense destinadas a contener el aumento de los rendimientos de los bonos terminarían presionando al dólar. En ese contexto, se registraron flujos hacia activos considerados especulativos o alternativos, entre ellos Bitcoin, otras criptomonedas y el oro.
Si la inflación resultara más elevada de lo previsto, los operadores podrían revisar sus expectativas sobre las tasas. El texto de referencia señala que un escenario de mayor inflación favorecería una política monetaria más restrictiva, respaldaría al dólar y reduciría el atractivo relativo de las inversiones alternativas. El dato PCE, por tanto, representa una prueba relevante para la continuidad de ese posicionamiento.
Además de la inflación, los mercados se mantenían atentos a los resultados trimestrales de Nvidia, una de las principales compañías vinculadas al desarrollo de inteligencia artificial. Sus cifras y previsiones podían marcar el tono de las operaciones relacionadas con el riesgo y con el sector de la inteligencia artificial durante las semanas siguientes.
Las noticias sobre la relación entre Estados Unidos e Irán ofrecieron cierto respaldo al apetito por el riesgo y limitaron la caída de Bitcoin. Un medio ruso informó que ambos países habrían alcanzado un acuerdo de alto el fuego que sería anunciado en los próximos días. El reporte también presionó a la baja los precios del petróleo.
Los comentarios alentadores procedentes de Pakistán y la reanudación de las conversaciones entre Irán y Omán sobre el estrecho de Ormuz contribuyeron asimismo a mejorar el ánimo de los mercados. No obstante, la cotización de Bitcoin siguió condicionada por la espera de los datos estadounidenses y por la reacción de los inversores a los resultados de Nvidia.
El retroceso se extendió al conjunto del mercado de criptomonedas, después de las fuertes ganancias registradas en sesiones recientes. Ether, la segunda mayor criptomoneda por capitalización, perdió un 1,4%, hasta 2.464,44 dólares, mientras XRP bajó un 3,8%, hasta 1,4451 dólares.
Entre las principales altcoins, Solana cayó un 3,6%, Cardano retrocedió un 5,4% y BNB descendió un 2,3%. Las memecoins Dogecoin y $TRUMP también registraron pérdidas, del 2,3% y del 5,4%, respectivamente.
