Canadá logra avances con EE.UU.

El aplazamiento de tres días en los aranceles del 50% dio a Ottawa y Washington una ventana estrecha para cerrar diferencias, pero no una solución definitiva. Mark Carney habló de “progresos sustanciales” tras nuevas rondas de negociación con Donald Trump, aunque admitió que aún queda “trabajo importante”.

La prórroga evita por ahora una sacudida inmediata sobre exportaciones canadienses valoradas en unos 20.000 millones de dólares, pero el conflicto de fondo sigue intacto: automóviles, lácteos, alcohol y contenido norteamericano en la cadena industrial. Canadá busca rebajas y exenciones; EE.UU. presiona para que Ottawa retire represalias y conceda más acceso a su mercado.

El pulso tiene alcance mayor que un simple diferendo bilateral. Canadá depende de forma crítica del mercado estadounidense, que absorbe cerca del 72% de sus exportaciones de bienes, mientras ambos países negocian además la revisión del T-MEC. La pausa comprada por Trump sugiere margen político, no certeza comercial: el desenlace inmediato dependerá de si los documentos pendientes consolidan un acuerdo o solo aplazan una nueva escalada.

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