Canal Once volvió a advertir que un reducido grupo de paristas pone en peligro su acervo audiovisual al mantener ocupadas las instalaciones de la televisora del IPN. El comunicado del 28 de julio subraya que se trata de uno de los archivos más valiosos del país: 67 años de memoria nacional con reconocimiento educativo y cultural de la UNESCO.
La emisora recordó que su videoteca resguarda piezas irreemplazables, entre ellas el archivo de Cristina Pacheco inscrito por la UNESCO, el primer programa cultural de la televisión mexicana y la histórica clase de matemáticas con la que inició transmisiones el 2 de marzo de 1959. Sin el resguardo técnico adecuado, ese patrimonio corre un riesgo real de daño o pérdida.

Especialistas en digitalización, cronistas y escritores como Fabrizio Mejía y Pedro Miguel han manifestado su inquietud. Coinciden en que las demandas estudiantiles originales se desvirtuaron al convertirse en la toma de un canal emblemático, desviando la atención de los reclamos educativos hacia el control de un bien cultural de interés público.
Memoria en riesgo
Canal Once, galardonada en dos ocasiones por la UNESCO como referente de televisión educativa, insiste en que la ocupación impide el cuidado mínimo que exige un acervo de esta magnitud. La tensión actual deja en evidencia un dilema mayor: cuando la protesta se apropia de la infraestructura que preserva la memoria colectiva, el costo puede ser irreversible para la historia audiovisual de México.
