La primera colocación del Bonar 2029 permitió al Ministerio de Economía captar 470 millones de dólares a una tasa nominal anual del 7,99 por ciento. Aunque el límite máximo anunciado era de 2.000 millones, la adjudicación se limitó a menos de la mitad de las ofertas recibidas, que alcanzaron los 985 millones en valor efectivo. Esta decisión refleja una estrategia deliberada de priorizar tasas más bajas antes que maximizar el volumen inmediato.
La tasa como nuevo punto de referencia
El resultado de 7,99 por ciento marca un umbral relevante para las emisiones locales en dólares. Hasta ahora, las colocaciones del AO27 y AO28 se habían movido en torno al 8 por ciento. Al lograr un corte inferior sin imponer el tope inicial de 150 millones que aplicaron en las rondas anteriores, el equipo económico busca establecer un precedente que facilite futuras operaciones a plazos más largos. Los analistas de Facimex Valores señalaron que la posibilidad de extender vencimientos más allá del mandato actual depende precisamente de mantener este nivel de costo.
La eliminación del límite máximo respondió al pago de 4.200 millones de dólares en cupones la semana anterior. Al permitir que los tenedores reinvirtieran sin restricciones artificiales, el Gobierno buscó absorber liquidez que de otro modo podría presionar sobre el tipo de cambio o los activos dolarizados.

Perspectiva de los inversores locales
Los tenedores que cobraron cupones la semana pasada constituyen el principal grupo de demanda. Muchos de ellos operan con carteras conservadoras que prefieren reinvertir en instrumentos del Tesoro antes que asumir riesgos en el mercado secundario. Sin embargo, la decisión de adjudicar solo 470 millones de los 985 millones ofrecidos indica que Economía prefirió rechazar parte de las posturas para no convalidar tasas superiores al 8 por ciento. Esta selectividad genera señales mixtas: por un lado, refuerza la percepción de control sobre el costo de financiamiento; por otro, puede reducir el incentivo de algunos inversores a participar en rondas futuras si perciben que sus ofertas serán rechazadas sistemáticamente.
Visión de los analistas y operadores
Nicolás Cappella, de Invertir en Bolsa, había anticipado que la tasa de corte se ubicaría entre 8 y 8,5 por ciento. El resultado final quedó por debajo de esa banda, lo que sugiere una demanda más firme de lo previsto. Al mismo tiempo, el volumen adjudicado en la primera vuelta quedó muy por debajo del máximo teórico de 2.000 millones, lo que obliga a revisar las proyecciones de captación para el resto del año. Si el Gobierno mantiene esta disciplina de tasas, el objetivo de 6.000 millones para 2026 podría alcanzarse, pero requerirá que las siguientes emisiones del AO29 repitan o mejoren el nivel de 7,99 por ciento.
El rol de la segunda rueda y el acumulado semanal
La licitación de mañana, por hasta 150 millones adicionales al mismo precio de corte, permitirá sumar 620 millones en la semana. Este monto irá directo a la cuenta del Tesoro en el Banco Central. La estrategia de dividir la colocación en dos ruedas busca evitar saturar el mercado en un solo día y al mismo tiempo aprovechar el flujo de reinversión de cupones. Si la segunda vuelta se completa, el acumulado de la semana superará el promedio histórico de emisiones locales de los últimos meses.
Riesgos de concentración y dependencia del mercado doméstico
La mayor parte del financiamiento obtenido hasta ahora proviene de inversores locales que ya poseen bonos del Tesoro. Esta concentración reduce la diversificación de la base de tenedores y aumenta la sensibilidad del programa a cambios en las expectativas de esos mismos actores. Si el flujo de reinversión de cupones disminuye en los próximos trimestres, el Gobierno podría verse obligado a elevar las tasas o aceptar menores volúmenes para mantener el cronograma de 6.000 millones anuales. Además, cualquier deterioro en la percepción de sostenibilidad fiscal podría traducirse rápidamente en menor demanda para los Bonar con vencimiento en el próximo mandato.
El test del AO29 confirma que el mercado local acepta tasas inferiores al 8 por ciento cuando existe un incentivo claro de reinversión. Sin embargo, la capacidad de repetir este resultado en emisiones posteriores dependerá de que el pago de cupones siga generando el mismo volumen de liquidez y de que no surjan alternativas de inversión más atractivas en el mercado secundario.
