La fortaleza del peso frente al dólar se explica principalmente por las operaciones de carry trade, según Gabriella Siller Pagaza, directora de Análisis Económico y Financiero de Grupo Financiero Base. Aunque un tipo de cambio bajo abarata parte de las mercancías importadas y puede contribuir a moderar la inflación, también reduce la competitividad de las exportaciones y disminuye los pesos que reciben los hogares por las remesas enviadas desde el exterior.

Siller señaló que el efecto sobre las remesas tiene un peso particular en entidades como Chiapas, Zacatecas, Oaxaca y Michoacán, donde esos recursos representan más de 10% del PIB estatal. Para los exportadores, la apreciación encarece los productos mexicanos en moneda extranjera y reduce el ingreso en pesos derivado de las ventas externas.
El diferencial de tasas mantiene el atractivo
Las operaciones de carry trade consisten en obtener préstamos en monedas con tasas de interés bajas e invertirlos en activos denominados en monedas con rendimientos más altos. La ganancia potencial surge del diferencial entre ambas tasas. De acuerdo con Siller, el nivel de las tasas en México sigue haciendo atractivo ese mecanismo, con capacidad para mantener al tipo de cambio en niveles bajos.
La analista añadió que alrededor de 80% de las operaciones con peso mexicano se realiza fuera de México y que gran parte tiene carácter especulativo. El volumen de estas transacciones depende del diferencial de tasas, de la percepción de riesgo sobre la economía mexicana y de las expectativas respecto al comportamiento futuro del tipo de cambio.
Una apreciación con efectos sobre el consumo
Israel Macías, catedrático de la Universidad Panamericana, coincidió en que la debilidad del dólar es un fenómeno internacional. En su opinión, mientras el peso gana valor, los productos exportados representan un menor ingreso en pesos para la economía mexicana. También consideró que la tendencia de fortalecimiento podría continuar.
Siller advirtió, sin embargo, que el peso ya cotiza por debajo de su nivel de equilibrio y podría registrar una corrección al alza en el corto plazo. Su previsión es que el tipo de cambio termine el año cerca de 17.30 pesos por dólar y que el siguiente avance hacia 17.80 pesos. Precisó que el consumo de bienes nacionales ha crecido menos de 1%, mientras que el de bienes importados ha aumentado más de 11% con un tipo de cambio situado por debajo de ese nivel de equilibrio.
