México, Estados Unidos y Canadá no deben desechar su relación comercial al revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), ante el avance de China en la economía mundial, afirmó Agustín Carstens, expresidente del Banco de Pagos Internacionales (BIS). Durante el 2026 NADBank Summit, sostuvo que los tres países deben elegir de manera inteligente cómo actualizar sus reglas de intercambio sin abandonar los fundamentos de integración regional.

“No tiremos todo a la basura y hay que elegir de manera inteligente porque los chinos tienen un plan de cómo desarrollar su economía y cómo convertirse en un verdadero monstruo en la producción en todos los ramos”, comentó Carstens. El exgobernador del Banco de México señaló que China pasó de imitar artículos y productos a ocupar una posición de liderazgo tecnológico, particularmente en la industria automotriz y en inteligencia artificial.
Carstens dijo que el plan económico chino puede no ser del agrado de todos, pero consideró que la manera en que ese país lo ha ejecutado debe ser tomada en cuenta por Norteamérica. Su planteamiento ocurre mientras México, Estados Unidos y Canadá trabajan en la renovación del acuerdo comercial que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
El economista comparó la revisión del tratado con la necesidad de ajustar una prenda que fue diseñada hace tres décadas. Recordó que el TLCAN entró en vigor en 1994 y señaló que las economías y sus necesidades han cambiado desde entonces. “La gente es más gorda, más flaca, más alta, más baja y necesita un nuevo traje, pues démosle su nuevo traje. Esto no significa que debamos tirar todo a la basura”, declaró.
Según Carstens, el TMEC mantuvo los elementos que permitieron consolidar a Norteamérica como una de las regiones económicas más integradas del mundo. Añadió que el acuerdo también incorpora disciplinas de nueva generación para atender retos vinculados con el comercio del siglo XXI.
En julio de 2026, Estados Unidos rechazó extender automáticamente la vigencia del tratado hasta 2052. La decisión dejó al acuerdo vigente únicamente hasta 2036, sujeto a revisiones anuales en las que los países podrán negociar nuevas condiciones.
La incertidumbre sobre esas revisiones alcanza a las tres economías por el volumen de comercio involucrado. Estados Unidos mantiene un intercambio anual con México superior a 900 mil millones de dólares, mientras que su comercio con Canadá supera los 760 mil millones de dólares.
México dirige a Estados Unidos alrededor de 80 por ciento de sus exportaciones, mientras que Canadá destina aproximadamente 75 por ciento de sus ventas externas al mercado estadounidense. Cualquier modificación a las reglas comerciales podría afectar operaciones que en conjunto superan 1.8 billones de dólares al año.
