Centralismo y negligencia en Sonora

El clima extremo de Sonora exige infraestructura sólida, no decisiones tomadas a más de 1 800 kilómetros de distancia. La falta de planta de emergencia en el Hospital Fernando Ocaranza del Issste dejó el 9 de julio a una enfermera atendiendo a un neonato solo con la luz de su celular tras un apagón. Esa imagen resume el costo humano del centralismo que hoy rige la entidad.

Desconexión geográfica y administrativa

El director del hospital publica avances en redes mientras borra quejas reales de usuarios. Esta práctica, lejos de resolver fallas, evidencia una gestión que prioriza la apariencia sobre la capacidad de respuesta local. La distancia entre Ciudad de México y la frontera sonorense no es solo geográfica: es también de comprensión de problemas concretos como el suministro eléctrico en zonas de calor extremo.

La ausencia de autonomía administrativa convierte cada contingencia en un problema mayor. Cuando las decisiones sobre equipamiento crítico se toman sin conocimiento del territorio, el resultado es previsible: instalaciones obsoletas y personal expuesto a condiciones que ningún protocolo remoto puede anticipar.

Artículos relacionados

Últimos artículos