Tijuana, Baja California.— La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (Cespt) se encuentra a horas de concretar una conexión de emergencia con Estados Unidos, una medida con la que busca reducir el déficit en el suministro de agua provocado por una falla en el sistema Booster de El Carrizo, informó la directora del organismo, Mónica Vega Aguirre.
La avería afecta aproximadamente 12% de la capacidad de distribución de la ciudad, equivalente a cerca de 600 litros por segundo. La disminución ha repercutido principalmente en sectores que dependen del funcionamiento de ese equipo para recibir el servicio con normalidad, mientras la comisión mantiene acciones de abastecimiento alternativo mediante pipas.
Una falla agravada por las altas temperaturas
El Booster de El Carrizo está integrado por dos bombas y cumple una función relevante dentro de la infraestructura de conducción y distribución de agua hacia Tijuana. De acuerdo con Vega Aguirre, el equipo sufrió un sobrecalentamiento después de varios días con temperaturas superiores a los 30 grados Celsius en la región.
La funcionaria explicó que semanas atrás se había presentado un problema en el mismo sistema y que el equipo fue llevado a reparación. Sin embargo, las condiciones de calor persistentes provocaron nuevamente un aumento de temperatura en sus componentes. Para evitar una falla mayor, la Cespt decidió retirar el Booster y trasladarlo para una revisión especializada.

Revisión técnica y posible reinstalación
La complejidad de los componentes obligó a trasladar el equipo para realizar diagnósticos y trabajos de reparación fuera de su ubicación habitual. Entre las labores reportadas se encuentra el cambio de baleros, piezas fundamentales para el movimiento de los mecanismos de bombeo.
La Cespt prevé que el Booster pueda ser reinstalado durante el transcurso del día, aunque la recuperación completa del servicio dependerá de que las pruebas posteriores confirmen que el equipo opera de manera segura y estable. La decisión de realizar una revisión especializada refleja la necesidad de atender no sólo la interrupción inmediata, sino también el riesgo de que una reparación provisional genere una avería de mayor alcance.
Mientras se completa ese proceso, la reducción de 600 litros por segundo mantiene presión sobre una red que debe atender la demanda de una zona urbana en crecimiento. En términos operativos, el porcentaje puede parecer limitado frente a la capacidad total del sistema; no obstante, una disminución concentrada en un punto estratégico puede traducirse en baja presión o interrupciones para colonias específicas, especialmente durante los periodos de mayor consumo.
Conexión binacional como medida temporal
Ante la demora necesaria para revisar y reparar el Booster, la comisión gestiona una conexión de emergencia con Estados Unidos. Vega Aguirre señaló que el enlace podría concretarse en las próximas horas y que su objetivo es reducir el rezago acumulado en el suministro mientras se restablece la capacidad del sistema de El Carrizo.
La información disponible no detalla el volumen adicional que aportaría la conexión ni las condiciones técnicas del acuerdo. Por ello, su efecto final sobre las colonias afectadas dependerá de la capacidad que pueda incorporarse a la red y del tiempo que permanezca activa. La medida debe entenderse como un mecanismo de contingencia, no como un reemplazo permanente de la infraestructura local.
La utilización de pipas constituye, hasta ahora, el principal apoyo directo para las personas que han enfrentado interrupciones. Este recurso permite atender puntos específicos, aunque no sustituye la distribución por tubería: su alcance depende de la disponibilidad de unidades, de la coordinación con las colonias y de la posibilidad de mantener recorridos mientras persista la falla.
Presión ciudadana sobre la operación del organismo
La interrupción del servicio también ha generado cuestionamientos ciudadanos sobre el mantenimiento y la capacidad de respuesta de la Cespt. La recurrencia de problemas en un mismo equipo, aunada a las altas temperaturas y a la necesidad de retirar el Booster para una revisión especializada, ha colocado el estado de la infraestructura hidráulica en el centro de la discusión pública.
Hasta el momento, la directora del organismo atribuyó la falla al sobrecalentamiento derivado de las condiciones climáticas y describió las acciones emprendidas para contener sus efectos. La recuperación del servicio y la información sobre el desempeño del equipo después de su reinstalación serán elementos clave para evaluar si la reparación resuelve el problema o si se requieren medidas adicionales.
En medio de las críticas, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, descartó retirar a Mónica Vega de la dirección de la Cespt. Con esa postura, el gobierno estatal mantiene a la funcionaria al frente de la respuesta, mientras el organismo busca restablecer el bombeo, concretar el apoyo binacional y disminuir las afectaciones en las zonas con menor suministro.
