La presión asistencial en Ceuta ha aumentado desde finales de julio, pero no ha derivado en un colapso hospitalario, según los datos difundidos por el Gobierno. El ministro Ángel Víctor Torres situó la ocupación de camas en el 50 %: de las 104 plazas ocupadas en el conjunto de hospitalizaciones, 15 corresponden a personas migrantes.

Más actividad, impacto limitado en ingresos
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, precisó que desde el 30 de julio se han producido 355 ingresos desde urgencias, 75 más que en el mismo periodo de 2025. De ellos, 91 corresponden a personas sin residencia legal en España, 71 más que hace un año. El incremento equivale a 2,5 ingresos diarios adicionales, una cifra que Sanidad considera de impacto global bajo.
La mayor carga se concentra en urgencias: el hospital ha atendido una media de 77 consultas extra al día durante 31 jornadas, aunque el promedio descendió a 54 en los cinco días más recientes. La evolución apunta a una tensión operativa relevante, pero también a una posible estabilización tras el pico inicial de llegadas.
Refuerzo centrado en urgencias
El perfil de los pacientes migrantes, más joven y con pocas enfermedades previas, ha desplazado la atención hacia heridas y cuidados de enfermería, más que hacia ingresos complejos. Cada turno de urgencias cuenta con dos profesionales adicionales de medicina, enfermería y auxiliares; además, se han prolongado contratos y se busca incorporar entre dos y tres médicos. El Ejecutivo sostiene que las vacunas se entregarán hasta alcanzar las 45.000 dosis previstas.
