Citi ve 2% en 2027 si se prolonga el T-MEC

La economía mexicana podría crecer 2% en 2027, pero solo bajo dos condiciones que Citi considera decisivas: que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se extienda por otros 16 años y que la ejecución del Plan de Infraestructura sea visible. Así lo planteó Julio Ruiz, economista en jefe de Citi para México, al advertir que, si esos supuestos no se materializan, el balance de riesgos para esa previsión se inclina a la baja.

La lectura del banco parte de un punto central: el desempeño de México sigue altamente ligado al ciclo económico de Estados Unidos. En la conferencia trimestral de perspectivas económicas, Ruiz sostuvo que la economía estadounidense avanzaría 1.8% el próximo año, un ritmo que, a su juicio, sería suficiente para mantener el impulso exportador mexicano. Ese canal, sin embargo, no garantiza por sí mismo un efecto amplio sobre el crecimiento interno.

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El economista matizó que una parte relevante de las ventas externas de México se concentra hoy en maquinaria y equipo de cómputo, segmentos que dependen de cadenas globales donde el valor agregado manufacturero local sigue siendo limitado. En términos prácticos, eso significa que el dinamismo exportador puede coexistir con una transmisión parcial al empleo, la inversión y el consumo doméstico. Citi sugiere así que el motor externo está funcionando, pero no necesariamente con toda la potencia que requeriría una expansión más amplia.

Para este año, el banco ajustó al alza su estimación de crecimiento de 1.1% a 1.3%. La revisión refleja una lectura más favorable del desempeño reciente de la actividad, en particular del segundo trimestre, donde la construcción aportó un efecto positivo, especialmente en abril. Ese impulso, sin embargo, aún no basta para hablar de una aceleración sostenida, según la propia institución.

Ruiz señaló que los datos adelantados del tercer trimestre, como la encuesta de confianza del consumidor y los indicadores de desempleo, permiten anticipar que la economía no ha entrado en una fase de expansión firme y generalizada. La señal es relevante porque sugiere que el mejor comportamiento de algunos sectores todavía no se ha traducido en un cambio de tendencia suficientemente sólido para sostener un ritmo de crecimiento más alto.

En la misma conferencia, Felipe Juncal, economista para América Latina de Citi, dijo que la revisión al alza para México podría ser incorporada por otros analistas del mercado. El comentario apunta a que el ajuste no sería una lectura aislada, sino parte de una reevaluación más amplia sobre la resiliencia de la economía mexicana frente a un entorno internacional que sigue siendo incierto.

El planteamiento de Citi coloca en el centro dos variables de política económica y certidumbre regulatoria. Por un lado, la extensión del T-MEC daría horizonte a las decisiones de inversión y producción en sectores integrados a Norteamérica. Por otro, una ejecución tangible del Plan de Infraestructura podría reforzar la demanda interna y elevar el contenido local del crecimiento. Sin esos elementos, el banco anticipa que la economía seguiría dependiendo en exceso de factores externos y de sectores con bajo arrastre doméstico.

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