Los mercados financieros estadounidenses abrieron la semana con movimientos contenidos mientras los inversores digieren datos clave de actividad y la decisión de la OPEP+ de elevar su producción de crudo a partir de agosto. Los futuros del Dow Jones se mantuvieron prácticamente sin cambios, el S&P 500 avanzó un 0,3 % y el Nasdaq 100 sumó un 0,9 %, en una jornada en la que el foco se desplaza hacia el índice de gerentes de compras del sector servicios que publicará el ISM el lunes.
La semana anterior, el informe de empleo de junio mostró una creación de puestos más débil de lo previsto, lo que redujo las expectativas de alzas inmediatas de tasas por parte de la Reserva Federal. Este contexto añade presión adicional sobre las decisiones que tomará el banco central durante el segundo semestre, especialmente ante la publicación de los datos de inflación que llegarán más adelante en la misma semana.
El PMI de servicios como termómetro económico
El ISM publicará este lunes su índice de actividad no manufacturera correspondiente a junio, con una previsión de 54,2 puntos frente a los 54,5 del mes anterior. Aunque la cifra seguiría por encima del umbral de 50 que marca expansión, el leve retroceso refleja la sensibilidad del sector ante la incertidumbre geopolítica y los costos de financiamiento aún elevados.
El sector servicios representa cerca de dos tercios del producto interno bruto estadounidense y actúa como principal motor del empleo. Una desaceleración más pronunciada de la esperada podría reforzar la narrativa de que la economía se está enfriando de forma ordenada, mientras que una lectura superior a lo previsto mantendría viva la discusión sobre si la Reserva Federal cuenta con margen suficiente para endurecer aún más la política monetaria en 2026.

OPEP+ amplía la oferta de crudo
La decisión anunciada el domingo por la OPEP+ de aumentar sus objetivos de producción en 188.000 barriles diarios a partir de agosto se suma a los incrementos ya aplicados en junio y julio. Los futuros del Brent cedieron un 0,4 % hasta 71,86 dólares el barril, mientras que el WTI bajó un 0,2 % hasta 68,63 dólares, reflejando la expectativa de mayor oferta en un momento en que el tráfico por el Estrecho de Ormuz comienza a recuperarse tras las conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
El aumento coordinado de la producción coincide con una fase de menor tensión geopolítica que reduce las primas de riesgo incorporadas en los precios. Sin embargo, la volatilidad de los flujos marítimos sigue siendo un factor de riesgo que los operadores seguirán de cerca durante las próximas semanas, ya que cualquier interrupción en Ormuz podría revertir rápidamente la tendencia bajista observada en los últimos días.
El oro cede terreno ante el dólar
El metal precioso perdió impulso después de haber rebotado desde mínimos de ocho meses la semana pasada. El repunte del dólar, impulsado por la incertidumbre sobre la trayectoria de las tasas de interés, encarece el oro para los compradores que operan con otras divisas y reduce su atractivo como activo sin rendimiento.
La Reserva Federal evalúa simultáneamente la evolución de la inflación y la fortaleza del mercado laboral. Un repunte sostenido de los precios o una recuperación inesperada del empleo podrían inclinar la balanza hacia nuevas subidas de tasas, escenario que históricamente ha presionado a la baja al oro. Por el contrario, datos que confirmen una desaceleración más rápida de lo previsto abrirían espacio a recortes que favorecerían al metal.
Foxconn registra fuerte crecimiento por IA
Hon Hai Precision Industry reportó ingresos de 2,513 billones de dólares taiwaneses en el segundo trimestre, un 39,8 % más que el año anterior y por encima de las estimaciones de analistas. El fabricante taiwanés atribuyó el resultado a la demanda de servidores y equipos de red vinculados al desarrollo de inteligencia artificial, aunque advirtió sobre posibles disrupciones derivadas de la volatilidad geopolítica.
El desempeño de Foxconn ilustra cómo la cadena de suministro global de tecnología sigue siendo un motor de crecimiento incluso cuando otros sectores muestran señales de enfriamiento. La compañía, principal ensambladora de productos de Apple y otros gigantes tecnológicos, mantiene una posición privilegiada para capturar la inversión corporativa en infraestructura de IA, aunque su exposición a tensiones comerciales entre Estados Unidos y China sigue siendo un riesgo estructural que los inversores no pueden ignorar.
En conjunto, la jornada refleja un mercado que sigue calibrando el equilibrio entre datos económicos más débiles, una oferta petrolera creciente y el impulso selectivo de la inteligencia artificial. Los próximos días, con la publicación del IPC y los discursos de funcionarios de la Fed, ofrecerán mayor claridad sobre si la actual combinación de factores se traduce en una política monetaria más flexible o en un endurecimiento adicional.
