El Banco de Corea (BoK) elevó este jueves al 3 % el tipo de interés de referencia a corto plazo, con un aumento de 25 puntos básicos que constituye la segunda subida consecutiva. La autoridad monetaria respondió así a las presiones inflacionarias vinculadas a la guerra en Oriente Medio, mientras la economía surcoreana mantiene un crecimiento superior al que el organismo había previsto anteriormente.
La decisión prolonga el giro iniciado en julio, cuando el banco central subió los tipos por primera vez en tres años y medio. En su informe de política monetaria, el BoK señaló que, aunque la actividad interna sigue avanzando a un ritmo mayor de lo esperado, la inflación podría permanecer por encima del objetivo durante un periodo considerable. Esa combinación de crecimiento firme y persistencia de los precios llevó al organismo a endurecer de nuevo su postura monetaria.

Mejora de la previsión de crecimiento
El banco central revisó al alza su previsión de crecimiento para la economía surcoreana en 2026, hasta el 3,3 %, frente al 2,6 % calculado en mayo. El BoK atribuyó la solidez de la actividad a las exportaciones y a la inversión, con especial peso del sector de la inteligencia artificial. La expansión de los semiconductores figura entre los elementos que sostienen la proyección más favorable.
Sin embargo, el organismo advirtió de que la trayectoria futura del crecimiento todavía presenta incertidumbres. Entre ellas citó el alcance de la expansión del sector de semiconductores, la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio y los cambios en el entorno comercial. Estas variables condicionan el escenario económico pese a la mejora de la previsión anual.
Inflación sujeta al petróleo y al cambio
El BoK mantuvo sin cambios sus estimaciones de inflación publicadas en mayo. Prevé un incremento del 2,7 % en 2026 y del 2,3 % en 2027, aunque subrayó que ambas cifras están sometidas a una elevada incertidumbre. Los movimientos de los precios mundiales del petróleo y del tipo de cambio aparecen entre los factores que pueden modificar esas perspectivas.
Con la subida al 3 %, el Banco de Corea se alinea con otros bancos centrales que han adoptado una orientación más restrictiva ante las presiones inflacionarias. El informe menciona al Banco de Japón y al Banco Central Europeo entre las instituciones que también han endurecido su política monetaria en este contexto.
