Córdoba reduce un 62,5% la espera del padrón municipal

El Ayuntamiento de Córdoba ha reducido en un 62,5% el tiempo medio de espera para resolver los trámites relacionados con el padrón municipal durante los primeros siete meses de 2026. La demora, que alcanzaba los 12 meses a comienzos de año, se sitúa actualmente en 4,5 meses, según los datos facilitados por la Delegación de Gestión. El Consistorio prevé que el plazo baje de los tres meses antes de que termine el ejercicio.

La mejora se produce pese al aumento de la actividad administrativa. Hasta julio se han tramitado 26.823 movimientos en el padrón de habitantes, entre ellos cambios de domicilio, modificaciones de datos y subsanaciones de errores. En ese conjunto figuran 4.706 altas y 5.084 bajas. El volumen representa 7.912 movimientos más que los registrados durante el mismo periodo de 2025, lo que refleja una mayor presión sobre un servicio que arrastraba una acumulación significativa de expedientes.

Un atasco que llegó a 13.200 solicitudes pendientes

La situación más crítica se hizo visible el pasado mes de abril, cuando el padrón municipal acumulaba 13.200 solicitudes pendientes de resolución. El retraso podía afectar a gestiones administrativas que requieren acreditar el domicilio habitual, desde la actualización de datos personales hasta determinados procedimientos educativos o de acceso a servicios públicos.

La reducción anunciada por el Ayuntamiento se refiere al tiempo de espera para la tramitación, no a una cifra concreta de expedientes pendientes comunicada para julio. La diferencia es relevante: el plazo medio permite medir cuánto tarda en resolverse una solicitud, mientras que el número de expedientes acumulados refleja la dimensión total del atasco en un momento determinado. La evolución de ambos indicadores determinará si la mejora anunciada se consolida durante los próximos meses.

El Ayuntamiento atribuye el avance a una combinación de medidas organizativas, tecnológicas y de refuerzo de personal. Entre los cambios principales se encuentra la puesta en marcha de una nueva plataforma de gestión, con una aplicación específica para el padrón municipal. Según la Delegación de Gestión, el sistema es más ágil e intuitivo que el programa informático utilizado anteriormente y facilita la tramitación de los expedientes.

Más personal y un plan extraordinario

La estructura del servicio también se ha ampliado con la creación de una jefatura de departamento y la incorporación de un técnico de Administración General, dos auxiliares y personal informático. Este último grupo trabaja, además, en la adaptación del padrón a la gestión online y en la aplicación de los cambios normativos aprobados durante los últimos meses.

A estas medidas se suma un plan de choque basado en la realización de horas extraordinarias. El dispositivo permanecerá activo hasta que la demora se sitúe por debajo de los tres meses, umbral que el Consistorio ha fijado como referencia para considerar normalizado el servicio. La previsión municipal es alcanzar ese nivel antes de finalizar 2026, aunque su cumplimiento dependerá de que el ritmo de resolución se mantenga por encima del volumen de nuevas solicitudes.

El incremento de 7.912 movimientos respecto a 2025 introduce precisamente un elemento de incertidumbre. La reducción de la espera no depende únicamente de resolver los expedientes acumulados, sino también de absorber la demanda ordinaria que llegue a partir de ahora. Si el número de solicitudes continúa creciendo, parte de la capacidad adicional obtenida con la nueva plataforma y los refuerzos podría quedar compensada por la entrada de nuevos trámites.

Coordinación para evitar problemas de escolarización

La Delegación de Gestión ha reforzado asimismo la comunicación directa con la Delegación Territorial de Educación. El objetivo es resolver con mayor rapidez los casos del padrón que puedan perjudicar la matriculación de nuevos alumnos. La acreditación de domicilio puede resultar determinante en determinados procesos de escolarización, por lo que un retraso administrativo puede tener consecuencias prácticas para las familias, especialmente cuando los plazos de inscripción son limitados.

Esta coordinación constituye una respuesta específica a uno de los efectos más sensibles de la demora. En lugar de aplicar el mismo tratamiento a todos los expedientes, el Ayuntamiento busca priorizar las situaciones en las que la espera pueda provocar un perjuicio inmediato. No se han detallado, sin embargo, los criterios concretos de prioridad ni el número de solicitudes educativas atendidas mediante este cauce.

El Ayuntamiento promete mantener el esfuerzo

La teniente de alcalde de Gestión, Cintia Bustos, ha señalado que los resultados comienzan a reflejar los cambios impulsados para resolver una situación que estaba generando problemas administrativos a los ciudadanos. Bustos ha defendido la continuidad de las medidas y ha reiterado las disculpas municipales a las personas afectadas por los retrasos.

El Ayuntamiento sostiene que a finales de año los tiempos de espera estarán en niveles normales. Para valorar el alcance real de la recuperación será necesario observar si la demora sigue descendiendo por debajo de los 4,5 meses actuales, si disminuye de forma sostenida el volumen de expedientes pendientes y si la administración puede mantener la capacidad extraordinaria sin depender indefinidamente de las horas adicionales.

La evolución del padrón tendrá también una lectura más amplia para la gestión municipal. Se trata de un registro básico para acreditar la residencia y planificar servicios, por lo que la rapidez de sus procedimientos influye en áreas como la escolarización, la atención administrativa y la relación cotidiana de los vecinos con el Ayuntamiento. La reducción comunicada hasta julio supone un avance respecto al atasco de los primeros meses, pero la normalización completa quedará ligada a la capacidad de convertir las medidas temporales y tecnológicas en un funcionamiento estable.

Artículos relacionados

Últimos artículos