La crisis energética, hídrica y sanitaria en Cuba impulsó en junio un máximo histórico de 253 manifestaciones, según el informe de Cubalex. El promedio diario alcanzó ocho protestas, con un pico de 31 el día 19, superando el récord anterior de mayo. La Habana concentró 176 de ellas, con un desplazamiento notable hacia zonas céntricas como Plaza de la Revolución, Diez de Octubre y Playa. Este patrón revela que el descontento ya no se limita a las periferias y afecta directamente el corazón administrativo de la capital.

Santiago de Cuba y Villa Clara emergen como focos secundarios con 35 y 17 protestas, desplazando a otras provincias. El segundo apagón generalizado en menos de una semana, resuelto el 12 de julio, coincide con esta escalada y confirma que los cortes eléctricos actúan como catalizador inmediato de la movilización ciudadana.
Reformas para contener el descontento
El gobierno respondió eliminando límites de hectáreas y plazos en la entrega de tierras en usufructo, parte de 176 medidas económicas aprobadas en junio. Los solicitantes deben presentar proyectos productivos específicos. Aunque estas reformas buscan descentralizar la economía, su impacto dependerá de la rapidez con que se implementen en un contexto de escasez estructural.
