La mañana del 13 de julio, autoridades localizaron el cuerpo de un hombre sin vida en un área de cerro junto al fraccionamiento El Laurel, en la delegación Presa Rural de Tijuana. La víctima apareció maniatada y con evidentes huellas de violencia.

Los rastros en el sitio indican que el cuerpo fue arrojado desde la parte alta del cerro. Este tipo de hallazgos suele vincularse a disputas territoriales en zonas periféricas de la ciudad, donde el control de rutas y asentamientos genera violencia selectiva.
Avances de la investigación
La Fiscalía General del Estado procesó la escena y abrió carpeta de investigación. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para identificación. Casos similares muestran que la respuesta institucional se centra en el levantamiento de evidencias físicas, aunque la identificación de responsables enfrenta obstáculos por la dinámica criminal local.
