La economista Marina Dal Poggetto señaló que la inflación de servicios sigue superando a la de bienes y mantiene la inercia en la economía argentina. Los datos recientes muestran que los servicios regulados subieron 2,3 puntos, los no regulados 2,9 y los bienes solo 1,4. Esta brecha refleja la persistencia de mecanismos de indexación automática que el Gobierno aún no ha desarmado.

Los ingresos de los hogares no logran compensar este ritmo. Cuotas escolares, prepagas, expensas y alquileres ajustan sistemáticamente por encima del promedio, mientras los salarios apenas empatan la inflación. El resultado es una erosión diferenciada del poder adquisitivo según la estructura de consumo de cada familia.
Endeudamiento y estabilización
El aumento del crédito no bancario, que pasó del 15% al 25% del total, ha alcanzado sectores sin experiencia crediticia, elevando la mora hasta el 38%. Al mismo tiempo, la carga financiera de los hogares se duplicó respecto a 2018 pese a niveles de endeudamiento similares. Dal Poggetto advirtió que los programas de estabilización suelen requerir años y que el tramo más difícil comienza ahora: convertir la baja de la inflación en crecimiento sostenido. Los anuncios de inversión por 140 mil millones de dólares contrastan con compromisos reales de apenas 6 mil millones para los próximos dos años.
