Hidalgo multiplica créditos mipymes con Menchaca

El gobernador Julio Menchaca Salazar firmó el convenio Impulso Nafin+Hidalgo 2026-2027 y entregó apoyos directos a micro, pequeñas y medianas empresas. En cuatro años el número de créditos pasó de 26 a 256, un incremento cercano a diez veces. Esta cifra no solo refleja mayor disponibilidad de recursos, sino también un cambio en la percepción de los emprendedores locales sobre la capacidad de respuesta del gobierno estatal.

El programa ha beneficiado hasta ahora a 764 empresas en 60 municipios y ha preservado 13 mil 143 empleos formales. La tasa de cumplimiento de los beneficiarios ha permitido que Hidalgo se ubique entre las entidades con mayor capacidad de revolvencia de fondos en el país. Al mismo tiempo, la deuda pública estatal se redujo 42 por ciento en el mismo periodo.

Las cifras que marcan el cambio

El salto de 26 a 256 financiamientos en cuatro años constituye el dato central. Cada crédito nuevo representa una empresa que accedió a capital de trabajo o inversión en condiciones que antes no existían. El monto máximo por operación llega a 5 millones de pesos, con tasa fija tope de 14.75 por ciento anual, plazos de hasta 60 meses y sin comisión por apertura. Estas condiciones resultan competitivas frente a la banca comercial tradicional.

Hidalgo multiplica créditos mipymes con Menchaca

La aportación estatal al fideicomiso subió de 25 a 35 millones de pesos anuales, acumulando 138.4 millones de pesos invertidos. Esa suma supera lo destinado por las tres administraciones anteriores juntas. El nuevo periodo 2026-2027 contempla una bolsa superior a 700 millones de pesos, lo que amplía el margen de maniobra para el siguiente ejercicio fiscal.

Confianza empresarial como motor

El alto nivel de pago de los créditos otorgados indica que los empresarios hidalguenses están utilizando los recursos en proyectos viables. Esta conducta genera un círculo virtuoso: mayor revolvencia permite más operaciones y reduce el riesgo percibido por Nacional Financiera. El resultado es que el estado pasa de ser receptor marginal de recursos a socio confiable del banco de desarrollo.

El requisito de dos años de operación y buen historial crediticio filtra a empresas con cierta madurez. Esto reduce la probabilidad de incumplimiento, pero también deja fuera a emprendimientos más recientes que podrían necesitar apoyo. La tensión entre selectividad y alcance constituye uno de los puntos que la siguiente etapa del programa deberá equilibrar.

Perspectivas de los actores involucrados

Desde el gobierno estatal, el énfasis recae en la preservación de empleos y en la reducción simultánea de la deuda pública. Para Nacional Financiera, el programa demuestra que los esquemas de coinversión con estados pueden funcionar cuando existe disciplina en los pagos. Los empresarios beneficiados destacan la tasa fija y la ausencia de comisiones como factores que permiten planear a mediano plazo sin sobresaltos.

Los sectores manufactureros, comerciales, de servicios y turismo concentran la mayor parte de los recursos. Cada uno enfrenta dinámicas distintas: la manufactura requiere inversión en maquinaria, el comercio necesita capital de giro y el turismo depende de flujos estacionales. El diseño del programa contempla estas diferencias al permitir plazos flexibles de hasta cinco años.

Riesgos que persisten

Una posible concentración de créditos en municipios ya dinámicos podría ampliar brechas territoriales dentro del estado. Aunque 60 municipios ya recibieron apoyos, los recursos tienden a fluir hacia zonas con mayor actividad económica previa. Monitorear la distribución geográfica será necesario para evitar que el programa refuerce desigualdades existentes.

El entorno macroeconómico introduce otra variable. Una eventual alza en las tasas de referencia del Banco de México podría presionar la tasa fija pactada, aunque el techo de 14.75 por ciento ofrece cierto margen. Además, la dependencia de recursos federales a través de Nafin expone al programa a cambios en las prioridades presupuestales nacionales.

Proyecciones hacia 2027

Con una bolsa superior a 700 millones de pesos para el siguiente bienio, el programa podría alcanzar entre 400 y 500 operaciones adicionales si se mantiene el ritmo de colocación actual. El verdadero indicador de éxito no será solo el número de créditos, sino la capacidad de las empresas apoyadas para generar ingresos que les permitan acceder posteriormente a financiamiento de mercado sin subsidio estatal.

La combinación de reducción de deuda pública y expansión de crédito productivo sitúa a Hidalgo en una posición poco común entre los estados mexicanos. Si el nivel de cumplimiento se sostiene, el estado podría convertirse en referente para otros gobiernos locales que busquen replicar esquemas similares con Nacional Financiera. El reto consistirá en mantener la disciplina financiera mientras se amplía el acceso a empresas de menor tamaño que aún no cumplen los requisitos actuales.

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