Dólar abre a 58,75 pesos y marca el rumbo de RD hacia 2026

En la apertura del 7 de julio el dólar estadounidense se situó en 58,75 pesos dominicanos, un avance del 0,33 % frente al cierre previo. Esta cotización refleja un comportamiento contenido dentro de un rango de volatilidad del 9,97 %, inferior al nivel de referencia del 11,34 %. La semana anterior registró una leve contracción del 0,08 % y la variación interanual acumula una baja del 4,98 %. Tales cifras dibujan un escenario de relativa calma que contrasta con la tendencia de depreciación controlada prevista para los próximos meses.

El tipo de cambio como termómetro de estabilidad

El comportamiento del dólar frente al peso dominicano depende de tres variables principales: las decisiones de política monetaria del Banco Central y de la Reserva Federal, la demanda de divisas asociada a las importaciones y el flujo de remesas y exportaciones de servicios. Cuando estos factores se alinean, como ocurre en la actualidad, el tipo de cambio muestra oscilaciones moderadas que facilitan la planificación de empresas y hogares. La volatilidad reducida observada en los últimos días confirma que el mercado cambiario mantiene un equilibrio temporal antes de enfrentar presiones estacionales propias del segundo semestre.

UBS proyecta aceleración del PIB al 4 %

El informe de UBS Financial Services anticipa que República Dominicana alcanzará un crecimiento real del 4 % en 2026, impulsado por tasas de interés más bajas y un entorno externo más favorable. La estabilidad política y las políticas orientadas al mercado seguirán sosteniendo el dinamismo interno. La reducción de los costos de financiamiento liberará demanda de consumo e incentivará la inversión privada, mientras que la recuperación del turismo, favorecida por un contexto internacional más estable, aportará divisas adicionales. Este escenario optimista se complementa con un estímulo fiscal focalizado que el gobierno aplicará de manera gradual a lo largo del año.

Metas fiscales y deuda bajo control

El presupuesto suplementario aprobado para 2025 eleva el gasto de capital en 0,4 % del PIB y amplía el déficit global hasta 3,5 % del PIB. Para 2026 el Ministerio de Hacienda se propone reducir ese déficit a 3,2 % del PIB y lograr un superávit primario de 0,5 %. Al mismo tiempo, la deuda pública bruta se mantendría estable en torno al 58 % del PIB durante los próximos 12 a 18 meses, siempre que no se presenten choques macroeconómicos imprevistos. Estos compromisos fiscales, junto con los superávits provenientes de exportaciones de servicios y remesas, permitirían mantener el déficit por cuenta corriente entre 2 % y 2,5 % del PIB.

Pronósticos del Banco Central y riesgos residuales

El Banco Central estima que el tipo de cambio alcanzará aproximadamente 66,35 pesos en septiembre de 2026 y cerca de 69,15 un año después. Esta trayectoria de depreciación gradual se considera compatible con la competitividad exportadora y con la absorción de la inversión extranjera directa, que se proyecta entre 3,5 % y 4 % del PIB. Los sectores de turismo, comercio, industria, energía e inmobiliario seguirán atrayendo la mayor parte de esos flujos. No obstante, el informe advierte sobre riesgos asociados a eventos climáticos adversos y desafíos de gobernabilidad, factores que podrían alterar el equilibrio actual si se materializan con intensidad.

Artículos relacionados

Últimos artículos