Mercado y precios
El dólar mayorista sube menos de 3% en 2026, mientras la inflación ronda 20% acumulado. Esa brecha alimenta la idea de atraso cambiario y explica la intervención oficial para sostener la cotización cerca de $1.500 con bonos dollar linked, futuros y ventas puntuales de contado.
Imagen de contexto

Pero el debate ya no pasa solo por el tipo de cambio. Con superávit comercial, liquidaciones del agro, energía y minería, y un flujo financiero más activo, la competitividad empieza a depender más de productividad, costos, infraestructura y carga fiscal que de un dólar alto. En paralelo, sostener la paridad baja ayuda a contener precios, aunque también encarece las tasas, frena la expansión monetaria y complica la compra de reservas.
La economía muestra así una señal mixta: sectores exportadores y financieros avanzan, mientras los más intensivos en empleo siguen rezagados. El verdadero desafío para el Gobierno será convertir la estabilidad cambiaria en inversión y eficiencia, sin que el ancla del dólar termine debilitando el crecimiento.
