El dólar estadounidense cerró el 15 de julio a 40,15 pesos uruguayos, lo que representa un incremento del 1,04 por ciento respecto al cierre previo de 39,74 pesos. La cotización se registró al final de las operaciones y se basó en datos proporcionados por Dow Jones. Este movimiento marca el primer avance diario tras varias jornadas de estabilidad relativa en el mercado cambiario local.
Durante la última semana el billete verde acumuló una subida del 1,03 por ciento, mientras que en términos interanuales el avance se limita al 0,6 por ciento. La volatilidad actual, medida en 12,54 por ciento, se sitúa por debajo del nivel de referencia de 14,91 por ciento, lo que sugiere una fase de menor incertidumbre para los operadores.
Expectativas del Banco Central
La última encuesta del Banco Central del Uruguay (BCU) proyecta un incremento moderado del tipo de cambio hacia fines de 2026. Para enero de ese año los analistas esperan un valor de 38,98 pesos por dólar, mientras que la mediana para junio alcanza 39,33. El consenso apunta a que el dólar llegará a 40,19 pesos a diciembre de 2026, tras haber registrado 38,92 en enero y 39,48 en junio de ese mismo año.
A más largo plazo, las estimaciones indican que la moneda estadounidense podría alcanzar 41,46 pesos a fines de 2027. Estas proyecciones se construyen a partir de las respuestas de un panel de especialistas consultados regularmente por el BCU y reflejan un escenario de ajuste gradual más que de saltos abruptos.

Panorama del crecimiento y la inflación
En el frente macroeconómico, la misma encuesta del BCU muestra que el Producto Bruto Interno crecería 1,87 por ciento en 2026, 1,85 por ciento en 2027 y 1,92 por ciento en 2028. Estas cifras representan una revisión a la baja frente a las expectativas de julio del año anterior, cuando se proyectaba un ritmo de 2,47 por ciento para 2026. La dispersión de las estimaciones para el presente año oscila entre 1,50 y 2,30 por ciento, lo que evidencia diferencias de apreciación entre los distintos analistas.
Respecto a la inflación, la mediana de las proyecciones ubica el índice de precios al consumo en 4,40 por ciento para 2026, con leves ascensos a 4,45 por ciento en 2027 y 4,50 por ciento en 2028. Este sendero apunta a una convergencia progresiva hacia el centro del rango meta fijado por el BCU, que se sitúa precisamente en 4,5 por ciento.
Evolución histórica del peso
El peso uruguayo circula como moneda oficial desde 1993, cuando reemplazó a los billetes anteriores tras un periodo de elevada inflación. A partir del 29 de octubre de 1991 el Banco Central recibió autorización para emitir nuevos billetes que retiraran los viejos pesos equivalentes a mil unidades. La circulación efectiva comenzó en marzo de 1993.
En la década de 1990 se implementó un régimen de bandas de flotación para anticipar con mayor precisión el valor del peso frente al dólar. La crisis financiera de 2002, ocurrida durante la presidencia de Jorge Batlle, provocó una fuerte salida de capitales que obligó a modificar el esquema cambiario. Meses después se adoptó el sistema de flotación independiente que rige hasta la actualidad. Tras la maxidevaluación de aquel año, la moneda experimentó un periodo de apreciación sostenida.
Características estructurales de la economía
Uruguay mantiene en América Latina niveles destacados de ingreso per cápita, junto con reducidos índices de desigualdad y pobreza. Aproximadamente el 60 por ciento de su población pertenece a la clase media. Entre los desafíos pendientes figuran el aumento de la competitividad y el crecimiento de largo plazo, la mayor incorporación de las mujeres al mercado laboral y la transformación del sistema educativo.
El diseño de los billetes incorpora figuras de animales y emblemas patrios en el reverso, un rasgo distintivo que se ha mantenido a lo largo de las distintas emisiones. Estos elementos reflejan tanto la identidad nacional como la continuidad institucional del sistema monetario.
