Dólar cierra a 5,08 reales en Brasil

El dólar estadounidense finalizó las operaciones del 15 de julio en Brasil con un precio promedio de 5,08 reales, un avance del 0,07% respecto al cierre previo de 5,07 reales, según datos de Dow Jones. Esta variación diaria se inscribe en un contexto de menor volatilidad, ya que el índice de fluctuación actual se ubica en 9,29%, por debajo del nivel de referencia del 10,76%.

Durante la última semana el billete verde acumuló una baja del 0,79%, mientras que en términos interanuales la depreciación alcanza el 6,23%. La tendencia reciente muestra un repunte aislado tras varias jornadas de retroceso, lo que sugiere que el mercado mantiene una postura cautelosa ante la evolución de las políticas monetarias en Estados Unidos y Brasil.

Factores que explican el movimiento diario

El leve incremento registrado el 15 de julio respondió principalmente a flujos puntuales de cobertura por parte de importadores brasileños y a un ajuste técnico tras la publicación de datos de inflación en Estados Unidos. Aunque el movimiento fue modesto, confirma que el tipo de cambio sigue sensible a noticias externas, especialmente aquellas vinculadas con el ritmo de recortes de tasas de la Reserva Federal.

En paralelo, el real se vio apoyado por el comportamiento de los precios de las materias primas, que continúan ofreciendo un colchón a la balanza comercial brasileña. Sin embargo, el déficit fiscal proyectado en 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80% del producto siguen limitando la entrada de capitales de largo plazo.

Dólar cierra a 5,08 reales en Brasil

Perspectivas para 2026 según UBS

El banco suizo UBS anticipa que el real mantendrá una trayectoria de depreciación gradual a lo largo de 2026. La proyección apunta a un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y de 5,50 en el resto del año. Esta estimación considera tanto el inicio del ciclo de recortes de la Fed como la probable reducción de la tasa Selic hasta cerca del 12,5% hacia finales del próximo ejercicio.

El diferencial de tasas que sustenta el carry trade se reducirá progresivamente, lo que podría derivar en salidas de capitales de corto plazo. Al mismo tiempo, el déficit en cuenta corriente, que se estima en 3,6% del PIB, añade presión adicional sobre la balanza de pagos y limita el margen de apreciación del real.

Escenario externo e interno

En el plano internacional, el alivio que supondrá la reducción de tasas estadounidenses beneficiará a las monedas emergentes en términos generales. Brasil, como exportador relevante de commodities, también se vería favorecido por un entorno global de crecimiento moderado y precios de materias primas relativamente estables.

No obstante, los desequilibrios fiscales internos siguen siendo el principal factor de riesgo. El aumento del déficit y el nivel de endeudamiento elevan la percepción de vulnerabilidad y pueden traducirse en primas de riesgo más altas para los activos brasileños, incluso en un contexto de menor presión externa.

Los analistas coinciden en que el Banco Central de Brasil deberá calibrar con precisión el ritmo de sus recortes para evitar un debilitamiento excesivo del real que alimente presiones inflacionarias. Cualquier señal de deterioro adicional en las cuentas públicas podría amplificar la volatilidad observada en las últimas semanas.

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