El dólar estadounidense terminó el 28 de julio a 57,82 pesos dominicanos, un 0,47 % más que el cierre previo de 57,55. En la semana bajó 0,31 % y en el año acumula una caída de 8,22 %. La volatilidad se ubicó en 10,53 %, inferior al promedio de referencia, lo que indica un mercado cambiario relativamente estable pese a las presiones externas.

El Banco Central proyecta que el tipo de cambio llegará a 66,35 pesos en septiembre de 2026 y a 69,15 un año después. Esta depreciación controlada se produce mientras el gobierno aplica un estímulo fiscal que eleva el gasto de capital y amplía el déficit al 3,5 % del PIB en 2025, con meta de 3,2 % en 2026.
Escenario 2026
Según UBS, el PIB real crecerá cerca del 4 % en 2026 impulsado por tasas de interés más bajas y mayor turismo. Los superávits de servicios y remesas compensarán el déficit por cuenta corriente, que se mantendrá entre 2 y 2,5 % del PIB. La inversión extranjera directa, estimada en 3,5-4 % del PIB, cubrirá esa brecha sin tensionar las reservas. La deuda pública se mantendría estable en torno al 58 % del PIB siempre que no ocurran choques inesperados. Esta combinación de estímulo interno y flujos externos sugiere que la apreciación reciente del peso puede sostenerse en el corto plazo, aunque la tendencia de depreciación gradual sigue siendo el escenario base.
