El dólar mayorista cayó por tercera rueda seguida y cerró en $1.490,50, su nivel más bajo de agosto, tras un volumen sostenido de USD 515,6 millones. En dos jornadas, la baja acumulada llegó a $8, una señal de que la presión compradora perdió fuerza justo cuando el mercado había rozado el umbral de $1.500 la semana pasada.

La lectura del mercado es más amplia que el precio puntual: el BCRA dejó el techo de la banda en $1.857,23, pero el foco quedó en el trade-off entre sostener tasas en pesos o seguir usando cobertura cambiaria para frenar nuevas subas. Con vencimientos por $4,5 billones esta semana, el Tesoro podría aliviar la liquidez y darle aire a las tasas; el riesgo es que un exceso de pesos reavive la demanda de dólar. En paralelo, el minorista del Banco Nación bajó a $1.515 y el blue repuntó a $1.550, señal de que la calma oficial todavía no se trasladó por completo al resto de las cotizaciones.
